El pliego tiene un valor de 10.000 dólares y las ofertas se recibirán hasta el 31 de agosto. Se trata de un bloque casi marginal por volumen de producción, pero que puede resultar atractivo para nuevos jugadores.
Petrominera Chubut lanzó la licitación nacional e internacional para adjudicar la explotación del área Restinga Alí, un bloque que fue revertido por YPF a la provincia y que actualmente se encuentra bajo operación transitoria de la firma Copesa.
La convocatoria fue publicada este viernes en el Boletín Oficial y prevé la venta de pliegos hasta el 31 de agosto. Ese mismo día se realizará la apertura de ofertas en la sede de la empresa estatal provincial, en Comodoro Rivadavia.
El área no figura entre los activos de mayor productividad de la Cuenca del Golfo San Jorge. Según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, al momento de su reversión producía alrededor de 44 metros cúbicos de petróleo por día, aunque distintas fuentes del sector estimaban que, con mejoras operativas, podría alcanzar volúmenes cercanos a los 70 metros cúbicos diarios.
Precisamente esa baja escala productiva había sido uno de los factores que llevaron a YPF a devolver el bloque a la provincia, en un proceso diferente al aplicado sobre otras áreas maduras de Chubut, como El Trébol-Escalante, Campamento Central-Cañadón Perdido y Manantiales Behr, que fueron transferidas a nuevos operadores privados, en transacciones que implican más de 500 millones de dólares.
Para comparar magnitudes, hay que tener en cuenta que Manantiales Behr produce algo menos de 4.000 metros cúbicos por día, lo que da una idea de la menor dimensión productiva de Restinga Alí.
Sin embargo, por su dimensión, Restinga Alí podría resultar atractiva para empresas de menor porte o firmas de servicios interesadas en dar el salto hacia la operación de áreas hidrocarburíferas.
Además, el área concentró hasta pocos años atrás los últimos esfuerzos exploratorios de YPF, con la colocación de nuevas instalaciones que hoy podrían resultar atractivas como foco de negocio para otros operadores. Incluso, analistas del sector no descartan que pueda resultar de interés para una operación conjunta de Manantiales Behr, como lo hizo históricamente YPF.
Desde principios de este año, la operación quedó en manos de Copesa de manera transitoria, mientras Petrominera avanzaba con el proceso licitatorio que exige la legislación provincial para definir un concesionario definitivo.
El bloque presenta además características particulares por la presencia de instalaciones offshore y la sensibilidad ambiental asociada a su operación. En el acuerdo de reversión aprobado por la Legislatura provincial, YPF abonó 25 millones de dólares destinados a cubrir eventuales pasivos ambientales que pudieran surgir con posterioridad al traspaso.
La licitación permitirá conocer en los próximos meses si existen nuevos interesados en un activo de producción marginal, pero con infraestructura existente y potencial para operadores que busquen posicionarse en la cuenca mediante proyectos de menor escala.
La apertura de la licitación coincide además con un debate aún abierto sobre los pasivos ambientales asociados al área.
Días atrás, el diputado nacional José Glinski cuestionó el acuerdo firmado entre Chubut e YPF para la reversión del bloque y sostuvo que los 25 millones de dólares comprometidos por la petrolera para cubrir eventuales contingencias ambientales resultarían insuficientes frente a la magnitud de los pasivos acumulados tras décadas de explotación.
El legislador impulsa una iniciativa orientada a garantizar tareas de saneamiento y remediación, en una discusión que volvió a poner el foco sobre los 84 pozos offshore y otros pasivos ambientales que quedaron alcanzados por la cláusula de indemnidad incluida en el convenio de reversión.
