Especialistas del Hospital de Clínicas alertaron sobre los peligros del vapeo y su creciente consumo entre adolescentes, en el marco del Día Mundial Sin Tabaco.
En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, especialistas en salud advirtieron sobre los riesgos asociados al uso de vapeadores y alertaron sobre su creciente consumo entre adolescentes en Argentina. La advertencia se produce tras la entrada en vigencia de la Resolución 549/2026, que derogó la prohibición vigente desde 2023 sobre la importación, comercialización y promoción de dispositivos electrónicos para vapear, estableciendo un nuevo sistema de registro, control y fiscalización.
Raúl Mejía, especialista en tabaquismo y médico del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, afirmó: «Muchas personas creen que vapear es inofensivo o considerablemente más seguro que fumar, pero la evidencia científica demuestra que estos dispositivos también generan daños y favorecen la adicción a la nicotina».
Según datos del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), tres de cada diez adolescentes argentinos de entre 14 y 17 años probaron cigarrillos electrónicos al menos una vez. Investigaciones realizadas en Argentina y México indicaron que el uso de vapeadores puede convertirse en una puerta de entrada al consumo de cigarrillos convencionales.
Evangelina Membriani, médica neumonóloga del Hospital de Clínicas, señaló: «Los sabores, los diseños llamativos y muchas estrategias de marketing los vuelven especialmente atractivos para adolescentes y jóvenes». Agregó que «existe la falsa idea de que el vapor es simplemente agua, cuando en realidad contiene nicotina y diversos compuestos químicos que pueden afectar la salud».
Los especialistas indicaron que los vapeadores liberan aerosoles con sustancias como propilenglicol, glicerina vegetal y saborizantes que, al calentarse, pueden generar procesos inflamatorios y daños en distintos órganos. Estudios recientes vinculan el vapeo con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. También se reportaron casos de lesiones pulmonares asociadas al vapeo, conocidas como EVALI, hemorragias pulmonares y otras complicaciones respiratorias severas. A nivel cardiovascular, el vapeo puede provocar aumentos en la frecuencia cardíaca y en la presión arterial.
Los expertos remarcaron que la exposición al aerosol expulsado por los vapeadores puede afectar a terceros, especialmente a niños pequeños y lactantes, aumentando el riesgo de problemas respiratorios e intoxicaciones accidentales.
En cuanto al abandono del vapeo, los especialistas afirmaron que dejar de utilizar cigarrillos electrónicos reduce la exposición a sustancias irritantes y a la nicotina, favoreciendo una mejoría progresiva de síntomas respiratorios. Sin embargo, el nivel de recuperación depende del daño provocado en cada caso, y algunas lesiones pulmonares graves pueden dejar secuelas permanentes.
Membriani concluyó: «Hoy sabemos que los vapeadores generan dependencia y pueden afectar seriamente la salud respiratoria y cardiovascular. Cuanto antes se abandone el consumo, mayores son las posibilidades de evitar consecuencias a largo plazo».
Con información de NA.
