La dueña encontró a la gata escondida dentro de un gallinero y sospecha que el ataque fue una represalia en medio de un conflicto familiar.
Un caso de presunto maltrato animal ocurrió en Comodoro Rivadavia, donde una joven denunció que la pareja de su madre asesinó a su gata como represalia en medio de un conflicto familiar. La denuncia fue presentada ante la Justicia y tomó intervención la Unidad Fiscal Especializada en Ambiente y Delitos contra Animales.
Silvina González, integrante de la agrupación proteccionista Conciencia Activa, declaró a ADNSUR que la joven se comunicó para pedir ayuda tras encontrar muerta a la mascota, que había criado “a mamadera” desde pequeña.
Según González, la chica convivía en un contexto conflictivo con su madre y la pareja de ella, por lo que decidió mudarse y retirar sus pertenencias en dos viajes. Dejó provisoriamente a sus animales en la vivienda hasta regresar para llevárselos definitivamente.
Cuando volvió a buscar a la gata, descubrió que había desaparecido. Según el testimonio difundido por la referente proteccionista, la familia le aseguró inicialmente que los perros de la casa habían atacado al animal, pero la denunciante sospechó que no era cierto. La joven afirmó que vio manchas de sangre en la ropa y las zapatillas del hombre señalado y también restos en el interior de la vivienda. Finalmente, encontró a la gata muerta, envuelta en un trapo y escondida dentro de un gallinero. “Ella siente que fue una venganza. La quisieron castigar asesinándole la gata a pisotones y patadas”, sostuvo González.
A partir de la denuncia, intervino personal policial que realizó actuaciones en el domicilio y secuestró distintos elementos, entre ellos prendas de vestir y calzado del sospechoso. También se incorporó el cuerpo del animal para las pericias correspondientes.
Desde Conciencia Activa indicaron que el caso fue puesto en conocimiento de la fiscal Verona Dagotto, integrante de la UFE Ambiente y Delitos contra Animales, quien comenzó a interiorizarse sobre la causa. González remarcó que buscan que este tipo de hechos tengan consecuencias judiciales para desalentar situaciones similares.
“Estamos hartos de tanta maldad y crueldad. Los voluntarios no damos abasto”, expresó la proteccionista, quien además sostuvo que muchos casos de maltrato no llegan a denunciarse formalmente y quedan invisibilizados.
González también apuntó contra la falta de respuesta en algunos casos policiales y recordó que cualquier situación de maltrato animal debe denunciarse en la comisaría más cercana. Si la denuncia no es tomada, las organizaciones suelen intervenir para acompañar a los denunciantes y exigir el cumplimiento del procedimiento correspondiente.
