El sociólogo Mariano Prado analizó la desaceleración del IPC y alertó que el dato convive con aumentos fuertes en tarifas, transporte y servicios.
La inflación de abril mostró una desaceleración respecto del 3,7% de marzo y se ubicó en 2,6%, un dato que el Gobierno nacional exhibió como señal de estabilización.
Sin embargo, para el sociólogo y docente universitario, Mariano Prado, el escenario todavía está lejos de representar una mejora real para las familias, especialmente por el deterioro del poder adquisitivo y el impacto creciente de las tarifas y servicios.
En diálogo con Actualidad 2.0, Prado consideró que “siempre que baje la inflación es una buena noticia”, aunque aclaró que el índice actual “todavía es igual al de noviembre del año pasado” y permanece lejos de los valores más bajos registrados durante el primer semestre de 2025.
“El promedio dio 2,6%, pero hay rubros que siguen muy por encima y que impactan directamente sobre las familias”, explicó. Entre ellos mencionó transporte (4,4%), educación (4,2%), comunicación (4,1%), agua, electricidad y combustibles (3,5%).
Según detalló, el principal problema es que los llamados “precios regulados” continúan presionando sobre el índice general. “Los precios regulados dieron 4,7% en abril y ya están anunciados nuevos aumentos de tarifas, transporte y servicios. Eso va a seguir impactando directamente sobre la inflación”, sostuvo.
Prado explicó además que la desaceleración de abril se apoyó en un factor puntual: el freno de los precios estacionales, como frutas y verduras. “Los estacionales prácticamente dieron cero. La pregunta es qué va a pasar cuando vuelvan a moverse”, advirtió.
“Los salarios siguen perdiendo”
El otro eje central del análisis fue la evolución de los ingresos frente a la inflación acumulada del primer cuatrimestre, que alcanzó el 12,3%. Prado afirmó que incluso los trabajadores registrados del sector privado —los que mejor evolución tuvieron— quedaron por debajo del aumento de precios.
“Los salarios privados registrados aumentaron 4,9% entre enero y febrero, mientras que la inflación en ese período fue de 6,3%. Ya los que mejor la anduvieron perdieron contra la inflación”
También cuestionó la actualización del salario mínimo vital y móvil, que pasó de 341 mil a 357 mil pesos, un incremento cercano al 4% frente a una inflación acumulada superior al 12%. “Si vos no recomponés poder adquisitivo, aunque llegues a inflación cero, nunca vas a reactivar el consumo”, remarcó.
Para el sociólogo, la caída del mercado interno ya se refleja en las estadísticas de consumo y golpea especialmente a las pequeñas y medianas empresas. “El 95% de las pymes viven del mercado interno. Entonces, ¿cómo vas a reactivar la actividad económica si no tenés salarios que reactiven el consumo?”, planteó.
“Aunque baje la inflación, si no suben los ingresos no hay reactivación”
Durante la entrevista, Prado vinculó el debate argentino con experiencias internacionales y sostuvo que incluso las principales economías del mundo sostienen políticas de protección de su mercado interno.
“Estados Unidos consume internamente cerca del 70% de lo que produce. China ahora también está discutiendo cómo fortalecer el consumo interno. Los países desarrollados se hicieron desarrollados a partir de mercados internos fuertes”, indicó.
En ese marco, consideró que el actual esquema económico enfrenta dificultades estructurales para recuperar la actividad. “Todos queremos que la inflación siga bajando. Pero si no hay recomposición salarial ni de jubilaciones, el consumo no se va a recuperar”, concluyó.
