Entre vuelos, hoteles y entradas, los paquetes para acompañar a la Selección rondan cifras millonarias y ya generan consultas en la Patagonia.
La cuenta regresiva para el Mundial 2026 ya empezó a sentirse con fuerza en toda la Patagonia. A un año de la gran cita futbolera, las agencias de viaje reciben consultas constantes de fanáticos que sueñan con seguir a la Selección Argentina en Estados Unidos, México y Canadá, aunque los precios estén lejos de ser accesibles.
El entusiasmo por volver a vivir una Copa del Mundo después de la histórica consagración en Qatar sigue intacto. Familias, grupos de amigos y viajeros futboleros analizan opciones para asegurarse un lugar en las tribunas, ya sea mediante paquetes completos o armando el viaje por partes con pasajes, alojamiento y entradas por separado.
Sin embargo, el Mundial 2026 presenta desafíos muy distintos al de Qatar. Esta vez, el torneo estará repartido entre tres países y 16 ciudades diferentes, lo que obliga a los hinchas a pensar en vuelos internos, traslados extensos y estadías más largas. A eso se suma otro punto clave: la visa para ingresar a Estados Unidos, un requisito que muchos todavía no tienen resuelto.
Desde las agencias explican que, pese al furor inicial, las consultas comenzaron a disminuir en las últimas semanas. Los comerciantes aseguran que el mayor movimiento se dio a fines del año pasado, cuando abundaban las promociones y alternativas de financiación. De todos modos, sostienen que el interés volverá a crecer cuando se acerque el torneo. “Siempre hay mucha gente que se decide a último momento”, aseguran.
Los valores también juegan un papel importante. Actualmente, un paquete para acompañar a la Selección durante toda la fase de grupos ronda los 15 mil dólares, partiendo desde Neuquén. En general, incluyen vuelos, alojamiento, traslados internos y entradas categoría 3 para los tres partidos. Algunas agencias incluso ofrecen opciones premium, con paquetes que superan los 20 mil dólares con tickets VIP, ubicaciones preferenciales y servicios exclusivos dentro de los estadios.
Otra diferencia con Qatar tiene que ver con la logística. Mientras el Mundial 2022 se desarrolló prácticamente en una sola ciudad, en esta edición los partidos estarán distribuidos en distintas sedes, lo que encarece notablemente el viaje y obliga a una organización mucho más compleja.
A pesar de los costos y los trámites, la ilusión sigue firme. En la Patagonia, muchos ya empezaron a sacar cuentas con un objetivo claro: volver a ver a la Scaloneta en una Copa del Mundo.
