La IV Mesa Federal de Organización y Administración del Juicio por Jurados se realizará en Puerto Madryn los días 13 y 14 de agosto de 2026, reuniendo a magistrados, funcionarios, académicos y operadores judiciales de todo el país.
Chubut será sede por primera vez en la Patagonia de un encuentro nacional sobre juicio por jurados. El evento se realizará en Puerto Madryn y reunirá a magistrados, funcionarios, académicos y operadores judiciales de todo el país para debatir sobre el sistema de juicio por jurados. Además, se desarrollará en el marco de los 20 años de implementación del sistema penal acusatorio en la provincia del Chubut.
El Poder Judicial de Chubut avanza en la organización de la IV Mesa Federal de Organización y Administración del Juicio por Jurados, un encuentro de alcance nacional que se desarrollará los días 13 y 14 de agosto de 2026 en la ciudad de Puerto Madryn. La actividad reunirá a referentes del ámbito judicial, académico y profesional con el objetivo de intercambiar experiencias y fortalecer el sistema de justicia por jurados en la Argentina.
El evento tendrá lugar en el Hotel Rayentray y se enmarca en una agenda federal orientada a consolidar el modelo de justicia participativa, promoviendo el análisis de prácticas y la articulación entre los distintos poderes judiciales del país. Según se informó, durante las jornadas se desarrollarán paneles, talleres y espacios de trabajo colaborativo, donde se abordarán temas vinculados a la organización de juicios, la selección de jurados, la litigación y la gestión de procesos complejos.
La designación de Chubut como sede fue propuesta en la edición anterior realizada en Mendoza y representa un hecho de relevancia institucional, ya que será la primera vez que la Mesa Federal se lleve a cabo en la región patagónica. Además, el encuentro se dará en el marco de los 20 años de implementación del sistema penal acusatorio en la provincia.
Cabe recordar que el 30 de octubre de 2006, Chubut implementó un cambio estructural en su sistema procesal penal con la adopción del modelo acusatorio. Esta reforma transformó la forma de llevar adelante las investigaciones penales y dio mayor protagonismo a actores que antes tenían un rol secundario. A partir de ese momento, el Ministerio Público Fiscal pasó a ocupar un lugar central como titular de la acción penal, lo que impulsó procesos de innovación y profesionalización dentro del sistema judicial. Con esta implementación, la provincia se convirtió en una de las pioneras en el país en adoptar este modelo.
Desde el Superior Tribunal de Justicia se informó que la organización estará a cargo de la Oficina Judicial de Puerto Madryn, junto con áreas de planificación, en coordinación con las distintas jurisdicciones que integran la Mesa Federal.
Qué es el juicio por jurados
Es un sistema que garantiza la participación ciudadana. Allí, 12 personas deben decidir y dar su veredicto de culpabilidad o no culpabilidad respecto de presuntos criminales, abusadores y delincuentes. En este sentido, sólo se juzgan los delitos graves que puedan ser penados con más de 15 años de prisión, excepto en casos de corrupción.
El proceso comienza con la selección de personas que formarán parte del jurado. Se realiza un pequeño padrón en base a un sorteo y son citados más de 40 ciudadanos: 20 hombres y 20 mujeres de entre 21 y 75 años. Luego de realizar el sorteo, dos policías de la comisaría más cercana son los encargados de llevar la documentación a la dirección de la persona preseleccionada para ser parte del jurado. El acto soberano es obligatorio y uno no puede negarse a asistir. Incluso, la falta al trabajo está justificada y el empleador no podrá descontar el día.
En esa primera audiencia se filtra a las personas que tengan impedimentos para ejercer de jurados. Entre otras cosas, no pueden tener vínculos con la víctima, con el imputado ni con el fiscal. No pueden ser abogados ni ejercer cargos públicos por elección popular. Tampoco pueden estar en servicio activo o retirados de las fuerzas de seguridad. Además, las partes podrán recusar a algunos jurados y decidir si se quedarán durante el proceso o serán descartados. Lo podrán hacer sin dar argumentos sobre por qué desisten de esa persona. También, el propio jurado puede manifestar su deseo de retirarse por distintos motivos: por problemas de salud, porque no tiene con quién dejar a sus hijos, o por otras causas factibles.
Una vez elegidos los 12 miembros, durante el lapso de una semana el jurado deberá escuchar a las partes en su alegato de apertura y cierre, a testigos y peritos que describen con lujo de detalles lo que pasó en el hecho por el que fueron citados. El debate lo dirige un juez técnico, quien lee las instrucciones y maneja los hilos durante todo el juicio. Este magistrado o magistrada no puede decidir sobre el acusado. Bajo ninguna circunstancia los ciudadanos pueden salir de la sala de audiencia mientras los testigos están declarando. El juicio tampoco puede ser interrumpido (salvo excepciones de fuerza mayor); por eso debe llevarse a cabo en el término establecido, que suele ser de entre dos y cinco días. Al jurado se le paga una suma determinada por día como parte de los viáticos. El juicio termina con un veredicto. Los jurados deberán permanecer juntos en una pequeña sala donde decidirán si el acusado es culpable o inocente. Esta instancia debe tener una resolución inmediata; sin embargo, puede durar horas, y por eso a veces las sentencias se dan de madrugada.
