La cuarta Marcha Federal Universitaria reunió a miles de personas en todo el país, en reclamo por el ajuste presupuestario y el deterioro salarial que afecta a docentes, investigadores y hospitales universitarios.
La cuarta Marcha Federal Universitaria volvió a reunir este martes a miles de estudiantes, docentes, no docentes y autoridades académicas en distintos puntos del país. El reclamo central apunta al ajuste presupuestario que atraviesan las universidades nacionales y al deterioro salarial que, según advierten desde el sector, ya provoca renuncias masivas de profesores, recortes en investigación y graves problemas de funcionamiento en hospitales universitarios.
Desde la Universidad de Buenos Aires aseguraron que el sistema universitario atraviesa “los peores números presupuestarios desde la recuperación democrática”. Así lo afirmó Matías Ruiz, secretario de Hacienda de la UBA, quien sostuvo que desde el inicio de la gestión de Javier Milei el presupuesto universitario cayó un 45,6% en términos reales.
Uno de los puntos más críticos es la situación salarial. Según detallaron desde la UBA, los docentes con dedicación simple —que representan cerca del 70% del plantel— perciben ingresos que van desde los 177 mil hasta los 351 mil pesos mensuales. En tanto, los cargos con dedicación exclusiva alcanzan salarios de entre 885 mil y 1,5 millones de pesos. Incluso el cargo docente más alto apenas supera la canasta básica para una familia tipo, estimada actualmente en más de 1,4 millones de pesos.
La situación generó un fuerte éxodo de docentes e investigadores en distintas facultades. En la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales renunciaron 438 trabajadores desde comienzos de 2024, mientras que en Ingeniería hubo más de 340 bajas y en Veterinarias la planta docente se redujo cerca de un 20%. Las autoridades universitarias alertan que muchos profesionales migran hacia universidades extranjeras o abandonan la actividad académica en busca de mejores ingresos.
Otro de los ejes del conflicto es el estado de los hospitales universitarios, que denuncian no haber recibido fondos operativos durante todo 2026. Autoridades del Hospital de Clínicas y del Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo” advirtieron recientemente que cuentan con presupuesto para funcionar apenas durante 45 días más. Entre ambos centros de salud atienden a cientos de miles de pacientes por año y forman a médicos residentes y profesionales de distintas especialidades.
Marcelo Melo, director médico del Hospital de Clínicas, explicó que allí se realizan alrededor de 10 mil cirugías anuales y que la falta de financiamiento pone en riesgo tanto la atención sanitaria como la formación médica.
Los decanos de distintas facultades también remarcaron que el deterioro salarial aceleró jubilaciones anticipadas y multiplicó el pluriempleo entre docentes y trabajadores no docentes. Desde la Facultad de Ciencias Sociales señalaron que muchos empleados deben extender sus jornadas laborales o sumar otros trabajos para cubrir gastos básicos, mientras que en Filosofía y Letras advirtieron sobre la pérdida de referentes académicos que optaron por retirarse antes de tiempo por temor a cambios previsionales.
En paralelo, las universidades aseguran que la falta de fondos también impacta en infraestructura, mantenimiento y tecnología. En algunas facultades se redujo el consumo eléctrico, se frenaron obras y hasta comenzaron a faltar insumos para laboratorios y trabajos prácticos.
En medio del conflicto, las universidades remarcan el impacto social que tiene el sistema público de educación superior. Según datos difundidos por la UBA, el 59,5% de los ingresantes de 2026 son la primera generación universitaria de sus familias. Además, el 57,6% de quienes se graduaron en 2024 también fueron los primeros en obtener un título universitario en sus hogares. Para la comunidad educativa, esos números reflejan el papel clave que cumple la universidad pública como herramienta de movilidad social y acceso a oportunidades para miles de familias argentinas.
En Comodoro Rivadavia, el rector de la UNPSJB, Gustavo Fleitas, convocó a la movilización que iniciará a partir de las 13 horas desde el playón de la universidad, en Kilómetro 4, y avanzará hacia el centro de la ciudad. «Agradecemos las manifestaciones de acompañamiento, porque insisto: la universidad tiene un excelente vínculo con toda la comunidad y se debe a toda la comunidad», señaló. «Vamos a marchar hasta el centro de la ciudad y allí esperemos que esté toda la comunidad acompañándonos porque está en juego el futuro de la educación de todos nuestros jóvenes, de nuestros hijos, de nuestros nietos, porque ya no solamente nos preocupa el presente sino que nos preocupa el futuro. Así que vamos a estar, creo, toda la comunidad marchando y pidiendo, más allá del financiamiento, la continuidad de la universidad», destacó.
