Un trabajador de la cartera laboral de Santa Cruz fue separado de sus funciones luego de retirar un auto oficial sin permiso y protagonizar un accidente vial mientras conducía en presunto estado de ebriedad. El caso es investigado por las autoridades provinciales.
Un episodio ocurrido en el ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Santa Cruz generó repercusión en las últimas horas. Un empleado de la cartera habría retirado sin autorización un vehículo oficial y luego protagonizó un incidente vial mientras manejaba presuntamente bajo los efectos del alcohol.
El hecho tuvo lugar entre la noche del jueves 30 de abril y la madrugada del viernes 1 de mayo, y fue confirmado por el propio organismo provincial a través de un comunicado oficial. Según la información difundida, el agente tomó el rodado oficial sin contar con autorización de sus superiores y, horas más tarde, se vio involucrado en un choque.
Si bien no trascendieron detalles sobre la magnitud del accidente ni sobre posibles personas lesionadas, el caso provocó un inmediato revuelo dentro del organismo y derivó en una rápida intervención de las autoridades. Tras conocerse lo sucedido, el Ministerio resolvió apartar preventivamente al trabajador de sus funciones mientras avanzan las actuaciones correspondientes.
Paralelamente, se inició una investigación administrativa para determinar cómo ocurrió el hecho y establecer las responsabilidades del caso. Desde la cartera laboral señalaron que el accionar del empleado “se aparta completamente de los principios y responsabilidades que deben regir la función pública”, remarcando además que el episodio no representa el trabajo cotidiano que se desarrolla dentro del organismo.
El comunicado oficial también hizo hincapié en la necesidad de garantizar el uso correcto de los recursos estatales y mantener estándares éticos dentro de la administración pública. En ese sentido, remarcaron el compromiso institucional con “el cumplimiento de las normas, la transparencia y el cuidado de los bienes públicos”.
El caso generó preocupación no solo por la utilización indebida de un vehículo oficial, sino también por el riesgo que implicó conducir en presunto estado de ebriedad. Las circunstancias exactas del siniestro continúan siendo materia de investigación y no se descarta que puedan derivarse nuevas medidas administrativas o judiciales.
