El entrenador Luis “Pity” Murúa dejó su cargo en el Club Deportivo Portugués apenas tres semanas después de asumir, debido a una situación familiar delicada.
La salida de Luis “Pity” Murúa sacude al fútbol local: el entrenador dejó su cargo en el Club Deportivo Portugués apenas tres semanas después de haber asumido, en una decisión tomada este miércoles por la mañana y vinculada a un delicado problema familiar.
Murúa, con pasado en Guillermo Brown de Puerto Madryn y Deportivo Madryn, había llegado al “Lusitano” como reemplazo de Hugo Puntano, con el objetivo de reencauzar al equipo en la competencia. Sin embargo, su ciclo fue breve y no alcanzó a consolidarse en el banco.
La institución confirmó la noticia a través de sus redes sociales con un comunicado oficial: “El Club Deportivo Portugués informa que Luis Murúa no continuará al frente del plantel, ya que ha tomado la decisión de irse por motivos personales, profesionales y familiares. Desde la institución entendemos su situación personal y respetamos la determinación. Agradecemos el profesionalismo demostrado durante los días en los que estuvo al frente de los entrenamientos en el Lusitano. Le deseamos el mayor de los éxitos”.
Puertas adentro, la noticia generó sorpresa, ya que el entrenador se encontraba trabajando con normalidad en la planificación del equipo. No obstante, la situación personal que atraviesa lo llevó a priorizar su entorno familiar y dar un paso al costado de manera inmediata.
Ahora, la dirigencia del Club Portugués deberá resolver en el corto plazo quién será el nuevo encargado de conducir al plantel, en un momento clave de la temporada, donde el equipo busca estabilidad y resultados. La salida de Murúa abre un nuevo capítulo en la institución, que en pocas semanas volvió a quedarse sin entrenador y enfrenta el desafío de rearmar su proyecto deportivo.
