Las cámaras empresarias CAPeCA, CAPIP y CEPA responsabilizan a la dirigencia del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos por la paralización de la actividad pesquera en Chubut, que mantiene a más de un centenar de barcos en puerto y afecta a miles de trabajadores.
La actitud de la dirigencia del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) en la última audiencia fue duramente cuestionada por las cámaras empresarias del sector pesquero. Según CAPeCA, CAPIP y CEPA, el gremio desconoció la oferta empresaria y dejó la negociación en un punto de partida, lo que en la práctica paraliza un centenar de barcos y deja a miles de marineros sin posibilidad de trabajar.
La actividad pesquera enfrenta una nueva paralización al inicio de la temporada de langostino, en un contexto que las cámaras califican como similar al ocurrido en 2025, cuando el sector atravesó —según señalaron— la mayor inactividad de su historia. La temporada comenzó el 15 de abril, pero actualmente más de 100 barcos permanecen sin operar, lo que podría generar pérdidas económicas que impacten en empresas, trabajadores, comercios y municipios vinculados a la actividad.
CAPeCA, CAPIP y CEPA recordaron que, tras el conflicto del año pasado, la industria asumió el compromiso de revisar junto al sector gremial las condiciones económicas para garantizar la viabilidad del sector. En ese marco, mantuvieron varios encuentros con representantes del SOMU, en los que se trabajaron distintas alternativas para alcanzar un acuerdo. Ante la falta de respuesta, el 20 de febrero presentaron una propuesta ante la Secretaría de Trabajo basada en “tablas de escenarios de mercado”, que fue el eje de reuniones semanales durante los últimos tres meses.
Sin embargo, en la audiencia del último jueves, realizada en la Secretaría de Trabajo de la Nación, el SOMU manifestó “desconocer” la propuesta y solicitó un plazo de 10 días para su análisis, fijando una nueva instancia de encuentro para el 6 de mayo. Las cámaras calificaron esta situación como “insólita” y afirmaron que, amparándose en un tecnicismo jurídico, el gremio puso en pausa tanto la mesa de diálogo pública como la privada, volviendo “a foja cero” la discusión.
Ante este escenario, las entidades realizaron un llamado urgente al diálogo para destrabar el conflicto. Afirmaron que cuentan con voluntad de alcanzar un acuerdo y esperan que la representación sindical “demuestre tener la convicción y la responsabilidad necesarias para cuidar el sustento de los miles de argentinos que se ven impactados por esta actividad”.
