La obra pública se consolida como eje central de la gestión en Neuquén, con foco en planificación y orden fiscal para sostener el desarrollo mediante inversiones en infraestructura clave.
La obra pública se consolidó como uno de los ejes centrales de la gestión en Neuquén, en el marco de una estrategia que apunta a transformar los recursos del Estado en mejoras concretas para la población. Con foco en la planificación y el orden fiscal, el Gobierno provincial busca sostener el desarrollo mediante inversiones en infraestructura clave.
El ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, destacó que este modelo permitió avanzar con proyectos vinculados a viviendas y rutas, fundamentales tanto para la industria como para el turismo. Según explicó, el objetivo es generar previsibilidad y crecimiento a largo plazo.
Al inicio de la actual gestión, la provincia enfrentaba un escenario complejo, con obras paralizadas y un déficit significativo en infraestructura. Frente a esto, se puso en marcha un proceso de reactivación que implicó retomar proyectos y renegociar contratos con proveedores, en muchos casos de manera individual. Ante la interrupción de fondos nacionales, la Provincia optó por avanzar con recursos propios.
Para sostener las obras, se utilizó el superávit fiscal y se accedió a créditos de organismos multilaterales, respaldados por una situación financiera ordenada. Este contexto permitió obtener evaluaciones positivas de calificadoras de riesgo, facilitando el acceso a financiamiento en condiciones favorables. Además, se registró un cambio en los procesos de licitación, con un aumento significativo en la participación de empresas. Actualmente, el número de oferentes por obra se incrementó de manera notable, pasando de dos o tres a un promedio de diez empresas por concurso, lo que mejora la transparencia y permite obtener mejores condiciones para el Estado.
Las inversiones en infraestructura tienen un impacto directo en la vida cotidiana. En Neuquén, el sistema público de salud atiende a más del 70% de la población, especialmente en el interior, donde la red estatal es clave para garantizar la atención primaria. En este contexto, las rutas y caminos cumplen un rol central como infraestructura básica, ya que facilitan el acceso a servicios, la conectividad y el desarrollo productivo.
Desde el Gobierno señalaron que la planificación también permitió alcanzar acuerdos salariales anuales, lo que garantiza el funcionamiento de áreas esenciales como salud y educación, aportando estabilidad al conjunto de la sociedad. El programa vial en marcha tiene como objetivo integrar el territorio neuquino de norte a sur, potenciando su diversidad y preparando la infraestructura para nuevas actividades económicas.
Debido a los tiempos propios de este tipo de obras, muchos de los resultados comenzarán a verse en el corto y mediano plazo. Sin embargo, la Provincia ya avanza en proyectos que incluyen incluso rutas de jurisdicción nacional, donde decidió intervenir para evitar demoras en el desarrollo.
