El hecho ocurrió en un local de la cadena Fabric Sushi, donde una joven fue atacada por un roedor mientras cenaba. El video del incidente se viralizó en redes sociales y generó críticas hacia el establecimiento.
Un video que dura apenas unos segundos alcanzó para desatar una fuerte repercusión en redes sociales. En plena cena, una joven vivió una escena inesperada y alarmante dentro de un reconocido local gastronómico de la Costanera porteña: una rata se le subió por la pierna, la rasguñó y provocó una reacción inmediata tanto en el lugar como, horas más tarde, en las plataformas digitales.
El episodio ocurrió en una sucursal de Fabric Sushi y tomó estado público tras la denuncia del periodista Sebastián Fernández Zini, quien relató que la víctima fue su sobrina. Según su testimonio, el roedor apareció de manera repentina en el salón mientras la joven cenaba y llegó a lastimarla, generando una situación de pánico.
La escena, registrada en video, no tardó en viralizarse y generó una ola de indignación en plataformas como X, donde cientos de usuarios cuestionaron las condiciones de higiene del establecimiento. Comentarios como “un asco” o “inadmisible” se multiplicaron, al tiempo que muchos exigieron sanciones y controles urgentes por parte de las autoridades sanitarias.
El caso no solo impactó por lo inusual de la situación, sino también por los riesgos que implica. Usuarios y especialistas advirtieron sobre la posible transmisión de enfermedades a partir del contacto con roedores, especialmente en un ámbito donde se manipulan alimentos crudos, como el sushi. Entre las recomendaciones más repetidas, se destacó la necesidad de que la joven reciba atención médica inmediata, incluyendo la aplicación de la vacuna antitetánica.
Vecinos y clientes habituales de la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires señalaron que la presencia de ratas no es un problema aislado, sino una situación creciente en el área. Sin embargo, apuntaron con dureza contra el local, al considerar que no se habrían aplicado los protocolos adecuados de control de plagas.
Otro de los aspectos que generó fuerte rechazo fue la presunta respuesta del personal del restaurante. Según trascendió en redes, la atención brindada tras el incidente habría sido insuficiente, lo que agravó aún más el malestar y potenció la viralización del caso.
El episodio reavivó además el debate sobre los controles bromatológicos en la ciudad de Buenos Aires. Especialistas en salud pública coinciden en que la presencia de roedores dentro de un establecimiento gastronómico constituye una falta grave que podría derivar en sanciones severas, e incluso en la clausura preventiva del lugar hasta garantizar condiciones seguras.
Con información de Diario Norte, editada y redactada por un periodista de ADNSUR.
