El Gobierno nacional avanza en un proceso clave para la red ferroviaria de carga, utilizando el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como principal atractivo para la futura concesión de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. El modelo, presentado a inversores durante la «Argentina Week» en Nueva York, propone una concesión de la infraestructura por cinco décadas, orientada exclusivamente al transporte de mercancías.
Un modelo de negocio sin subsidios directos
A diferencia de esquemas anteriores, el operador privado no recibirá subsidios estatales directos ni pagará un canon por la operación. Su rentabilidad dependerá del cobro de peajes a las empresas logísticas y de la explotación comercial de terrenos adyacentes a las estaciones. El material rodante, como locomotoras y vagones, se licitará por separado.
Los potenciales oferentes podrán optar por dos modalidades: pujar solo por el control y mantenimiento de la infraestructura de vías, o por un paquete completo que incluya también el material. El Estado espera una amplia participación de inversores, tanto nacionales como extranjeros.
Inversión millonaria y beneficios fiscales
El plan oficial exige una inversión bruta inicial de 1.260 millones de dólares para reactivar el sistema, con una inversión neta estimada en 755 millones. La línea San Martín concentraría el mayor desembolso, con 800 millones, seguida por el Belgrano (355 millones) y el Urquiza (105 millones).
El atractivo del RIGI
La concesión estará enmarcada dentro de los beneficios del RIGI, un régimen que otorga estabilidad fiscal y ventajas impositivas a grandes proyectos. El consorcio ganador deberá presentar su carpeta para ingresar al régimen, ya que la modernización de la red califica como inversión en infraestructura.
Los grandes interesados: el consorcio agroexportador
El mapa de interesados ya tiene un actor protagónico: el Consorcio Pro-Ferrocarril Belgrano, una alianza de las principales agroexportadoras del país. Lo integran Aceitera General Deheza (AGD), Louis Dreyfus Company, Cargill, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y Bunge (fusionada con Viterra).
Este grupo controla actualmente alrededor del 85% de la carga que transporta el Belgrano Cargas, principalmente cereales y oleaginosas con destino a los puertos del Gran Rosario. Su planteamiento es que, al concentrar el volumen de carga y poder invertir en vías y logística, son un competidor sólido para la concesión, viendo el ramal como una inversión estratégica a largo plazo.
El proceso licitatorio se encuentra en etapa de definición de pliegos, con expectativa de que los documentos finales estén listos hacia fines de marzo. La concesión de esta red ferroviaria se perfila como uno de los primeros grandes anuncios en infraestructura que el oficialismo buscaría concretar este año.
