Una réplica del icónico cuadro que muestra a Juan Domingo Perón y a Eva Duarte de Perón fue retirada de la antesala al Salón Eva Perón en la Casa Rosada. La decisión fue tomada por la Secretaría General de la Presidencia, que argumentó la existencia de fallas en la estructura de la obra que hacían necesaria su preservación.
Preservación y reemplazo
Según informaron fuentes oficiales, la réplica, junto a un ploteo del glaciar Perito Moreno ubicado en el mismo sector, presentaba riesgos debido a su exposición a cambios de temperatura y a posibles daños estéticos. Ambas piezas fueron trasladadas al Museo del Bicentenario para iniciar los procesos de conservación correspondientes.
La obra retirada es una copia del óleo original de 1948, que se exhibe en el museo de la Casa de Gobierno y que sobrevivió a las políticas de «desperonización» tras 1955. Su remoción ha generado especulaciones sobre el futuro de la simbología en los espacios públicos de la administración nacional.
¿Qué imágenes ocuparán los espacios vacíos?
Con las paredes ahora despejadas, desde el Ejecutivo evalúan diversas alternativas para cubrir los espacios. Para el lugar que ocupaba el retrato de los Perón, se contempla la colocación de una lámina enmarcada de próceres como Manuel Belgrano o Domingo Faustino Sarmiento. Incluso se ha mencionado, de manera informal, la posibilidad de incluir una imagen del futbolista Lionel Messi.
Respecto al espacio del ploteo del glaciar, se baraja reemplazarlo por una gigantografía de las Cataratas del Iguazú, del lado argentino. Esta opción se considera teniendo en cuenta la proximidad del área con la oficina del secretario de Prensa, oriundo de Misiones.
Un contexto de reordenamiento
Esta acción no es un hecho aislado. Se enmarca en una política más amplia de «reordenamiento de espacios públicos» iniciada en 2024 por el Ministerio de Capital Humano, que implicó el retiro de imágenes de Eva Perón y Néstor Kirchner de dependencias de ANSES.
El objetivo declarado por el Gobierno es respetar la «historicidad y coherencia» de los espacios de la Casa Rosada, asegurando la preservación del patrimonio. No obstante, la elección final de las nuevas imágenes que decorarán las paredes del histórico edificio será observada con atención, dada su innegable carga simbólica.
