En una sesión de alta volatilidad, los mercados financieros argentinos reflejaron este jueves la incertidumbre del escenario internacional. Mientras el índice S&P Merval medido en dólares logró una ganancia cercana al 1%, los Certificados de Depósito Argentinos (ADRs) que cotizan en Wall Street registraron caídas generalizadas, con descensos de hasta el 2,5% en algunos papeles.
Contexto global adverso
La jornada estuvo signada por un panorama externo desfavorable. Las principales bolsas del mundo, incluidos los índices estadounidenses S&P 500 y Nasdaq, operaron en terreno negativo. Este clima de aversión al riesgo se vio potenciado por el aumento en los precios del crudo, que escalaron cerca de un 4% en el caso del Brent europeo, superando los 101 dólares por barril. La persistencia del conflicto en Medio Oriente, sin señales claras de un alto el fuego inmediato, continúa alimentando la incertidumbre en los mercados de commodities y de capitales.
Desempeño de los activos locales
En este marco, el riesgo país argentino, que mide la sobretasa que paga la deuda soberana respecto a los bonos del Tesoro de Estados Unidos, se ubicó en los 593 puntos básicos. En la plaza local, los bonos soberanos operaron con leves retrocesos. Los títulos bajo legislación extranjera (Globales) y los de jurisdicción local (Bonares) mostraron un comportamiento mayoritariamente negativo.
Movimientos en la bolsa porteña
El panel líder de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires presentó un desempeño dispar. Mientras acciones como YPF registraron subas superiores al 2%, otras como Edenor encabezaron las bajas con retrocesos del 2,7%. En el mercado de cambios, el dólar blue cerró la jornada con una cotización de compra en $1.405 y venta en $1.425.
Estrategia de financiamiento del Gobierno
Frente a este escenario, el Ministerio de Economía anunció una nueva operación de deuda en el mercado doméstico para los próximos días. La estrategia consiste en el lanzamiento de un nuevo bono «hard dollar» con vencimiento en 2028 y la reapertura del título AO27, con el objetivo de captar aproximadamente 250 millones de dólares. Esta maniobra busca cubrir vencimientos en pesos del mes de marzo y fortalecer las reservas de divisas ante compromisos externos previstos para mediados de año.
En paralelo, el Tesoro Nacional ejecutará un canje de letras ajustadas por inflación que vencen en junio, una operación que apunta a reestructurar un stock de deuda remanente cercano a los 2,4 billones de pesos. Los inversores tendrán la opción de elegir entre instrumentos atados a plazos fijos mayoristas o nuevos bonos CER con vencimientos extendidos hasta 2029.
Análisis del mercado
Expertos del sector financiero interpretan estas medidas como una ratificación de la hoja de ruta del equipo económico, que prioriza el financiamiento interno ante la falta de acceso al crédito internacional. La operación, que incluye Lecap a tasa fija, títulos «dólar linked» y bonos indexados, busca además colaborar con la absorción monetaria que lleva adelante el Banco Central. La demanda de cobertura contra la inflación se mantiene firme, reflejando las dudas del mercado sobre la velocidad del descenso de los precios en el mediano plazo.
