El mercado laboral de Córdoba atraviesa un período de complejidad, según los últimos datos difundidos por el Ministerio de Justicia y Trabajo provincial. Las estadísticas oficiales muestran un promedio diario de 17 despidos acordados y un incremento en los procedimientos de suspensión y prevención de crisis en empresas.
La falta de creación de empresas, el problema de fondo
Para el economista Jorge Colina, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), la principal preocupación no se limita a los despidos registrados. El núcleo del problema, según su análisis, radica en la ausencia de nuevas compañías que puedan absorber a la mano de obra que queda disponible. «Lo que sí es para preocuparse es que no hay creación de nuevas empresas que hagan la reconversión y tomen a esta gente que queda sin trabajo», explicó el especialista en una entrevista radial.
La presión tributaria como factor clave
Colina identificó una combinación de factores coyunturales y estructurales que afectan la economía. Mientras que la política antiinflacionaria encarece el crédito, la carga impositiva emerge como un obstáculo estructural para la producción. «Ingresos Brutos y las tasas municipales crecen de manera alocada y eso está matando a las industrias manufactureras», afirmó.
Pérdida de competitividad frente a las importaciones
El economista detalló cómo este esquema tributario impacta directamente en los costos finales. Según sus cálculos, la superposición de Ingresos Brutos y tasas municipales puede incrementar el precio de un producto local entre un 12% y un 15%. «Eso te deja fuera de competencia frente a un producto importado», sostuvo Colina, quien remarcó que el productor nacional acumula impuestos en cada etapa de la cadena de valor, a diferencia del artículo importado.
Un sistema que se cobra en todas las jurisdicciones
La problemática se agrava por la superposición de tributos entre diferentes jurisdicciones. Un industrial cordobés no solo enfrenta la carga impositiva local, sino que también debe lidiar con retenciones y pagos a cuenta en las 24 provincias, muchos de los cuales no logra recuperar. Esta complejidad burocrática y fiscal desincentiva la inversión productiva.
El dilema: producir o importar
Frente a este escenario, Colina advirtió que muchos empresarios se ven forzados a replantear su modelo de negocio. «El empresario tiene dos opciones: producir o importar. Si producir implica una carga impositiva mucho mayor, termina optando por importar», concluyó el especialista, señalando una tendencia que, de profundizarse, podría afectar aún más la estructura productiva y el empleo en la provincia.
