Britney Spears fue arrestada anoche por conducir bajo los efectos del alcohol en California. Según revelaron varios medios norteamericanos, la estrella del pop de 44 años fue detenida a las 21.30 del miércoles en el condado de Ventura, California, y fue liberada esta mañana.
La cantante, reveló el portal TMZ, fue esposada por los agentes de tránsito de California a las 21.30 y detenida por el departamento de policía varias horas después, alrededor de las 3 de la madrugada.
Según los documentos oficiales, Spears recuperó su libertad a las 6 de la mañana. El arresto fue registrado, informó la revista People, como una “citación y liberación” y la artista deberá comparecer ante el tribunal por este incidente el próximo 4 de mayo.
Esta no es la primera vez que Spears tiene problemas legales. En 2007, la cantante y compositora se enfrentó a cuatro cargos menores y a una condena de cárcel por conducir sin licencia y haber chocado a un auto estacionado y luego haberse dado a la fuga en Los Ángeles. Finalmente, los cargos fueron retirados, ya que la creadora de “Toxic” le pagó al propietario del vehículo por daños y perjuicios.
Con 10 años, Spears pisó por primera vez un escenario. Fue en la competencia de talento Star Search, en 1992. En 1997, firmó un contrato con la discográfica Jive Records, con quien editó “Baby one more time”, su primer gran éxito. Luego de la fama y de mostrar una vida perfecta junto a Justin Timberlake, ese cuento de hadas se derrumbó con la inesperada ruptura.
Spears logró centrarse en el trabajo, pero tocó fondo en 2007, cuando experimentó una de las crisis personales más mediáticas de la historia. Las escenas de ella rapándose el pelo en una pequeña peluquería de un barrio de Los Ángeles fueron captadas por las cámaras y reproducidas hasta el cansancio. De golpe, el mismo sistema que le había dado fama y reconocimiento global le daba la espalda y sacaba provecho de ella. En ese momento, Spears tenía 25 años, se estaba divorciando de Kevin Federline y luchaba en tribunales por la custodia de sus dos hijos pequeños, una pelea que terminó perdiendo.
Desde 2008 hasta 2021, Spears estuvo bajo la tutela de su padre, lo que le daba a Jamie Spears el control sobre sus finanzas, decisiones médicas y cualquier otro tipo de procedimiento personal y profesional. Durante mucho tiempo, Spears cuestionó públicamente esa situación y denunció que era abusiva: la cantante testificó, entre otras situaciones, que su padre la obligó a realizar la gira Piece of Me, de 2018, y su residencia en Las Vegas.
Tras una larga batalla legal y una fuerte presión del movimiento de fans #FreeBritney, en noviembre de 2021 un tribunal de Los Ángeles puso fin a la tutela y le devolvió a la artista el control total sobre su vida y su patrimonio.
Pasado un tiempo, Britney intentó rearmarse y, con el objetivo de contar su historia en primera persona, publicó en octubre de 2023 The Woman In Me, un libro que recoge sus impactantes memorias. La ganadora del Grammy reveló en la publicación que Jamie Spears la drogaba con una sustancia “muy fuerte” conocida como litio cuando no cooperaba durante los ensayos, que la obligó a ir a rehabilitación y que la amenazó con no ver a sus dos hijos si no colaboraba. Además, compartió que le exigieron tomar anticonceptivos y le prohibieron casarse o tener otro bebé.
En ese libro también habló de los llamativos posteos que hace desde entonces en su cuenta de Instagram y que muchas veces preocupan a sus fans y a sus allegados: allí se muestra con poca ropa, a veces errática, y deja ver el desorden y la suciedad de su mansión.
“Sé que mucha gente no entiende por qué me encanta hacerme fotos desnuda o con vestidos nuevos. Pero creo que, si hubieran sido fotografiados por otras personas miles de veces, exhibidos para la aprobación de otras personas, entenderían que me da mucha alegría posar como me siento sexy y hacerme mis propias fotos”, remarcó la intérprete.
