Las motocicletas se consolidaron como el medio de transporte más elegido para miles de argentinos en este 2026. Si bien históricamente representaron una opción práctica y accesible para evitar las aglomeraciones del transporte público, la tendencia se profundizó tras los cambios de hábito heredados de la pospandemia y la estabilización de la oferta de unidades. Hoy, la moto no solo es una herramienta de trabajo o un medio de traslado eficiente hacia los centros urbanos, sino que también se transformó en un símbolo de un estilo de vida vinculado al disfrute del aire libre y la movilidad recreativa.
Como resultado de este fenómeno, las ventas registraron un aumento sostenido durante el último año, lo que multiplicó la oferta en los concesionarios de todo el país. La llegada de marcas y modelos internacionales que estuvieron ausentes durante años, facilitada por la flexibilización de las importaciones, generó un abanico de posibilidades que abarca desde los scooters urbanos hasta las unidades de alta cilindrada para turismo. Sin embargo, el factor determinante que terminó de impulsar este auge fue el retorno del crédito a largo plazo, con alternativas que abren el acceso a diferentes estratos sociales.
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Las opciones del Banco Nación: cuotas fijas y plazos extensos
Dentro del menú de opciones para financiar una unidad, el Banco de la Nación Argentina (BNA) se posiciona como la entidad con la línea más robusta para quienes buscan comprar a largo plazo. A diferencia de otras entidades privadas donde los usuarios deben recurrir a préstamos personales de libre destino con tasas más elevadas, el BNA dispone de programas específicos para el sector de motovehículos que permiten una planificación financiera más holgada para el bolsillo del trabajador.
En la actualidad, el banco ofrece dos vías principales de acceso. Por un lado, se encuentra el financiamiento directo con tarjeta de crédito para quienes ya poseen plásticos de la entidad (Visa o Mastercard), permitiendo una compra en 24 cuotas con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 51%. Por otro lado, la opción más ambiciosa es la de los Préstamos Personales específicos, que extienden el plazo de devolución hasta los 72 meses —seis años— con una TNA del 53%. Esta última modalidad resulta especialmente atractiva para unidades de mayor valor, donde el impacto de la cuota mensual se diluye en el tiempo.
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El mercado de marcas y la financiación privada
Además de la banca pública, las marcas de motocicletas lanzan sus propias acciones comerciales de manera mensual para incentivar el patentamiento de modelos específicos. Este tipo de financiamiento suele ser más corto, pero con beneficios de tasa muy marcados. Por ejemplo, Honda mantiene acuerdos estratégicos con el Banco Santander, mientras que Royal Enfield hace lo propio con el BBVA. En estos casos, la modalidad más frecuente es la de 12 cuotas sin interés, apuntando a un perfil de comprador que cuenta con un capital inicial y busca financiar el saldo restante sin costo financiero.
Estas acciones son puntuales y se tramitan directamente en los concesionarios oficiales. Dependiendo del mes y del lanzamiento de nuevos productos, las terminales pueden ofrecer bonificaciones en el patentamiento o seguros bonificados que complementan la oferta crediticia. La clave para el consumidor en 2026 reside en comparar la Tasa Efectiva Anual (TEA) entre las opciones bancarias y los planes de fábrica para determinar cuál se ajusta mejor a su flujo de ingresos.
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Modelos y valores de referencia en el mercado actual
Para tener una dimensión real de cuánto cuesta hoy subirse a una moto con estos créditos, es necesario analizar los modelos más demandados en las provincias argentinas. Dentro de las opciones que integra el catálogo del BNA, existen más de 200 modelos disponibles para financiar de forma directa con los concesionarios adheridos.
Imagen creada con uso de una Inteligencia Artificial
Estas cifras demuestran que, a pesar de la suba nominal de los precios, la existencia de plazos de hasta 48 o 72 meses permite que la cuota inicial represente un porcentaje manejable del salario promedio. En modelos de entrada de gama, como la Motomel Blitz, la cuota se ubica por debajo de los 100 mil pesos en el plan de 24 meses, lo que la vuelve una alternativa competitiva frente al costo diario de los pasajes de colectivo o servicios de movilidad por aplicación.
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Un cambio de paradigma en la movilidad urbana
El crecimiento del parque de motovehículos no solo responde a una cuestión económica. El ahorro en tiempos de traslado en ciudades con tránsito saturado y la facilidad para estacionar son factores que inclinan la balanza. Además, el mantenimiento preventivo de una unidad de baja cilindrada sigue siendo significativamente inferior al de un automóvil, lo que atrae a jóvenes profesionales y estudiantes.
Con la estabilidad de las tasas de interés proyectada para el resto del año, se espera que el volumen de préstamos otorgados continúe en ascenso. Los concesionarios informan que el proceso de aprobación de estos créditos se agilizó de manera digital, permitiendo que el cliente pueda realizar la precalificación crediticia desde su teléfono móvil antes de acercarse al local de ventas. De esta manera, 2026 se perfila como un año récord para el sector, donde la financiación se convirtió en el puente necesario entre la necesidad de transporte y la realidad económica de las familias argentinas.
