sábado, 30 agosto, 2025
10.2 C
Rawson
InicioDeportesEl fútbol será analógico o no será

El fútbol será analógico o no será

Me pasé toda la semana viendo y escuchando programas deportivos, y leyendo secciones de diarios y el diario deportivo, y no lo encontré. Eso me gustó. ¿Qué cosa? Leí, escuché y vi buscando una palabra, o mejor dicho dos: inteligencia artificial (para anticiparme, permítanme decir que antes que la inteligencia artificial prefiero la estupidez natural, la mía por supuesto). Me gustó porque en las otras secciones de los medios no pasa un día sin que se mencione la inteligencia artificial: funciona como casi un diezmo que tienen que pagar los medios para hacer como que hablan de los temas que importan hoy. Pero en el fútbol no se habla de la inteligencia artificial. ¿No se la usa todavía en el fútbol o alrededor de él? No lo sé. Sé, en cambio, que más allá de la inteligencia artificial el fútbol profesional (como juego, como deporte, como mercado, como industria, como evento comunicacional) está altamente tecnologizado.

La tecnología aplicada al deporte de elite ya es parte sustancial del propio deporte de elite, y el fútbol no es ajeno a eso. Veamos, por dar un ejemplo casi menor, la evolución de los cuerpos técnicos. Antes constaba de un entrenador, un preparador físico y un médico. Ahora hay cuerpos técnicos de casi diez personas, entre ellos uno (o varios) videoanalistas. Gente especializada en trabajar con tecnologías de la imagen. De hecho, no deja nunca de sorprenderme como en el mismo banco de suplentes, durante los partidos, están con las tablets, listos para reclamar penales que no se vieron o lo que sea. La mediatización tecnológica atañe al juego mismo, al desarrollo del partido. Por supuesto que el VAR es la expresión máxima (hasta ahora) de la tecnología de la imagen aplicada al juego. Ya nos acostumbramos a ver un piecito adelantado (¡o un hombro!) y gritamos ¡offside! Pero no puede haber offside por un hombro… cobrar offisde por un hombro es no entender de fútbol, es ir en contra de la esencia del juego.

La tecnología cambia la forma en la que vemos el fútbol, y al mundo mismo. Otro tanto ocurre con los entrenamientos (y los partidos también). No me imagino una comisión directiva que contrate un cuerpo técnico con un preparador físico que trabaje sin GPS. Manchas de calor, saber cuántos kilómetros corrió un jugador (Riquelme, crack inmenso, no creo que haya corrido 10 kilómetros, sumados todos los partidos que jugó en su carrera…) y etc., etc., la tecnología ocupa un lugar nodal del entrenamiento y del juego.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

La tecnología, entonces, es clave en la conversión de los deportistas de elite (y entre ellos los futbolistas) en cuerpos-máquina. En la sociedad en general, en nombre de una supuesta libertad, la tecnología es ante todo un inmenso mecanismo de control social (reconocimientos faciales para entrar a aplicaciones, localización al instante de celulares, y decenas de ejemplos más). Y en el fútbol, ¿cómo ocurre? La tecnología es indisociable del negocio, de la búsqueda de una mayor espectacularidad mediática. Por supuesto que, pese a todo, detrás (o delante) de todo, siempre queda lo hecho de manera artesanal. La pelota al pie, y el pie a la pelota, para meterla en un ángulo, como el tiro libre de Di María a Newell’s, por citar un caso.

Más noticias

Te querés matar

Noticias Relacionadas