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Cuánto perdieron los jubilados que no cobran la mínima en los últimos cuatro años

La jubilación media, que tuvo aumentos por movilidad jubilatoria, pero sin bonos extraordinarios, fue perdiendo cada vez más contra la inflación. Durante la gestión del actual gobierno tuvieron un retroceso de 25% en su poder de compra.

Sofía Terrile

03 de septiembre 2023, 05:49hs

En 2019, una jubilación promedio duplicaba un haber mínimo. (Foto: Adobe Stock)

En 2019, una jubilación promedio duplicaba un haber mínimo. (Foto: Adobe Stock)

Las jubilaciones suben, pero no todas suben por igual. La fórmula de movilidad, que combina salarios y recaudación, quedó “corta” respecto de la inflación y el Gobierno apeló a bonos para compensar a algunos. No a todos, porque claro, el dinero no alcanza. Y los elegidos fueron los que cobran la mínima, que actualmente -sin los extras- reciben poco menos de $88.000, menos de la mitad de lo que cuesta el alquiler de un departamento de dos ambientes en la Ciudad.

Mientras, la jubilación media fue perdiendo cada vez más contra la inflación. Específicamente, y según datos de Jorge Colina, economista de Idesa, perdió un 25% de poder de compra en los últimos cuatro años. “El haber medio es hoy $178.771 y en septiembre 2019 era el equivalente de hoy de $237.682″, explica el especialista.

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En tanto, los jubilados de la mínima, que son casi 3 millones, ganaron un 7%. Y eso no fue por acción de la fórmula de movilidad, sino de los bonos, que son no remunerativos; es decir, no se tienen en cuenta en los siguientes aumentos.

“La estrategia de hacer caja fiscal negando la movilidad a las jubilaciones y salvando de esa negación de la movilidad a la mínima dándole bonos, sirve para el anuncio, pero implica una deuda previsional y esto va a plantear juicios previsionales en el futuro, con lo cual estos ahorros que hace el Gobierno hoy en realidad son mayor gasto para el gobierno futuro”, señala el economista.

En 2019, un haber promedio duplicaba a la jubilación mínima. Hoy, en cambio la relación es de 1,4 veces, suma Colina.

De esa manera, entonces, se acható la pirámide: los que ganan menos tuvieron un mejor ajuste y los que ganan más, perdieron más contra la inflación.

Los motivos de la pirámide achatada de las jubilaciones

¿A qué se debe el achatamiento de la pirámide? Según Rafael Rofman, economista y especialista en política previsional, “no hay una intención puntual de achatar la pirámide, sino de aumentar las mínimas y no el resto, porque no hay plata”.

El especialista explica que es un fenómeno que ocurre cada vez que el Gobierno se corre “de las reglas del sistema”. En realidad, dice, la pirámide cambia todo el tiempo de manera natural, ya que se van agregando nuevos jubilados y otros fallecen, pero de manera más aleatoria.

“El lío se arma cuando hay políticas que se enfocan en los valores mínimos y no en toda la estructura de haberes”, como ocurrió a partir de la primera mitad de 2000.

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Sergio Rottenschweiler, economista e investigador de la Universidad Nacional de General Sarmiento, añade que en ese período inicial 2003-2006, “el argumento inicial fue enfocarse en los jubilados de menores recursos”.

Pero luego, detalla, “ya fue una cuestión del resultado de las moratorias, ya que es muy difícil jubilarse sin moratoria (por la dificultad de juntar los 30 años de aportes)”. Suma que hoy dos de cada tres jubilaciones vienen de una moratoria.

Sergio Massa y Fernanda Raverta anunciaron el aumento de las jubilaciones a partir de septiembre (Foto: Ministerio de Economía).

Sergio Massa y Fernanda Raverta anunciaron el aumento de las jubilaciones a partir de septiembre (Foto: Ministerio de Economía).

Cómo se actualizan las jubilaciones en la Argentina y en el mundo

Para Rofman, la ley de actualización de jubilaciones, que considera la recaudación de ANSES y la evolución de los salarios registrados (RIPTE), “es una ley muy mala” porque no sigue la lógica de “para qué se quiere la movilidad”.

Explica que, en el mundo, los sistemas previsionales tienen movilidad por inflación o por salarios, pero que “acá se mezcló recaudación, un valor muy procíclico”, detalla, porque cuando la economía anda mal, la recaudación cae porque hay menos actividad y las empresas dejan de pagar impuestos, y cuando la economía va bien, crece.

“La realidad es que no hay fórmula de movilidad que sirva con esta inflación, porque además los recursos salen de los trabajadores activos, así que mucha magia no hay. El rezago de las jubilaciones con respecto a la inflación explica el ‘ajuste’ en términos reales del gasto en jubilaciones”, suma Rottenschweiler.

La ley de movilidad, un problema para el futuro cercano

Pero, además, dice el economista, se añade el problema de una eventual baja de la inflación, que generaría un gasto mayor con una indexación de movilidad que mira “hacia atrás”. “En el momento que se baje la inflación, el Gobierno estará recaudando ingresos con la inflación nueva (más baja), pero ajustando jubilaciones con la inflación vieja (más baja), lo cual va a traer tensiones”, suma, con lo cual seguramente “tendrán que suspender esta ley”, vaticina.

El principal problema, suma, no es tanto la movilidad, sino el mercado de trabajo: “El inconveniente está en el mercado de trabajo, en la dificultad de generar trabajos formales y productivos, por lo que continuamente se están pensando parches para sostener un sistema contributivo que no se condice con la realidad”.

En ese sentido, Rofman señala que hoy el sistema previsional es poco creíble. “Una particularidad del sistema previsional es que es una promesa de largo plazo y que es muy difícil recuperar la credibilidad”, concluye.

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