guzman-lleva-su-agenda-laboral-a-la-cgt-en-busca-de-apoyo-para-negociar-con-el-fmiEconomía 

Guzmán lleva su agenda laboral a la CGT en busca de apoyo para negociar con el FMI

El Gobierno reforzará este miércoles la alianza con el sindicalismo de cara al último tramo de las negociaciones con el FMI. El encargado de aceitar el vínculo será el ministro de Economía, Martín Guzmán, quien en su primera visita a la sede de la CGT expondrá detalles de su estrategia para refinanciar la deuda, junto con un pantallazo de la economía y una agenda laboral enfocada en la creación de empleo.

La presentación será a las 18 en el salón Felipe Vallese, donde Guzmán se mostrará junto a la mesa chica de la central obrera, encabezada por el nuevo triunvirato que integran Héctor Daer (Sanidad), Pablo Moyano (Camioneros) y Carlos Acuña (Estaciones de servicio). Y será una nueva señal del acercamiento a los gremios, después del acto encabezado este lunes por Alberto Fernández junto a la cúpula sindical en Parque Norte.

Por estas horas, la principal preocupación del ministro es dotar de masa crítica al plan económico “plurianual” que presentará en las próximas semanas en el Congreso, y que requerirá además del apoyo del empresariado, la oposición y la comunidad internacional. Esa “hoja de ruta”, cuyos detalles se mantienen en silencio y que el ministro ya habría presentado a Cristina Kirchner, será la última carta para lograr un acuerdo con el Fondo.

En medio del drenaje de reservas que forzó al Banco Central a aplicar nuevas restricciones la semana pasada, Guzmán ratificará ante la cúpula sindical su intención de cerrar un acuerdo que reduzca el déficit fiscal en forma “virtuosa” sobre la base de una mayor recaudación y una supuesta ayuda de países y bancos, con crecimiento de la economía y sin una reforma laboral, una receta prevista en los acuerdos de facilidades extendidas.

El titular de la cartera es de los que cree que legislación laboral no es un impedimento para crear empleo y empresas, algo que depende según él de una macroeconomía “funcionando bien”, aunque sostiene que la política laboral debe “adaptarse” a los “nuevos tiempos”, un planteo compartido por su par de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. “Va a hablar claramente de la cuestión laboral“, confirmaron desde el Ministerio de Economía.

En la CGT coinciden en su plan “gradualista”, pero también buscan tallar en la política económica de los próximos dos años. “No aceptamos el ajuste y pagaremos con el crecimiento y desarrollo”, dijo Gerardo Martínez, titular de la UOCRA, uno de los sindicalistas con los que se mostró Guzmán por última vez. Moyano fue de los primeros en desmarcarse al señalar el sábado que el apoyo al acuerdo “no quiere decir que se va a avalar cualquier plan de ajuste”.

El mensaje provino de quien hace dos años, en noviembre de 2017, boicoteó la reforma laboral impulsada por Mauricio Macri, arrastrando a la CGT detrás suyo, y coincidió con la publicación de la carta de Cristina Kirchner, en la que advirtió ese mismo día que lo que se firme puede ser “el más auténtico y verdadero cepo del que se tenga memoria para el desarrollo y el crecimiento CON INCLUSIÓN SOCIAL (SIC) de nuestro país”.

El jefe de Hacienda en la histórica hará así su primer desembarco en la sede de Azopardo al 800 en un contexto marcado no solo por la negociación de un programa que podría impactar sobre el empleo y los salarios en caso de una eventual reducción del gasto, un ajuste del tipo de cambio o un menor crecimiento de la economía, sino también por las gestiones para desactivar la prohibición de despidos y la doble indemnización.

La posibilidad de no extender esas medidas que vencen el 31 de diciembre fue anticipada la semana pasada por el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, quien dijo quees probable que se terminen a fin de año” por el crecimiento de la economía. Moroni hizo ese planteo un día después de ser recibido en el Palacio de Hacienda por Guzmán, con quien habló de fortalecer los salarios reales, que en los últimos tres años perdieron más de un 21%.

El titular de Economía propone sostener los acuerdos de precios, pero por la aceleración de la inflación desde septiembre y su impacto en la canasta básica también se evalúa un bono de fin de año para los beneficiarios de planes sociales y no se descarta la reapertura de paritarias en aquellas actividades con sueldos atrasados en un año que los precios subirán más de un 50%, por encima de la mayoría de los acuerdos salariales.

El Gobierno ya empezó a sentir las presiones de Sergio Palazzo (Bancarios), quien definió solicitar una nueva revisión en diciembre para obtener un aumento superior al 50%, un paso que seguirá Armando Cavallieri (Comercio) en enero y Moyano este mes con el pedido de un bono de fin de año. Y deberá resolver cuál será el esquema de negociación en un 2022 con segmentación de tarifas, una probable aceleración del dólar y menor crecimiento.

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