martin-guzman-se-reunio-con-kristalina-georgieva-y-un-funcionario-clave-del-tesoroEconomía 

Martín Guzmán se reunió con Kristalina Georgieva y un funcionario clave del Tesoro

El ministro de Economía Martín Guzmán tuvo este martes dos citas de alto perfil en Washington: primero se reunió con David Lipton, un asesor clave de la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, y un hombre que conoce como pocos los pormenores del préstamo que se busca renegociar con el Fondo Monetario Internacional.

Más tarde se encontró con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, a pocas horas de que la jefa del organismo fuera ratificada en su cargo, una noticia que el Gobierno esperaba con ansiedad porque la considera una aliada en la renegociación de la deuda argentina.

El encuentro fue “valioso” para “avanzar en resolver la deuda insostenible con el organismo“, tuiteó el ministro. Guzmán estuvo acompañado por el representante ante el FMI, Sergio Chodos, y también estaban los funcionarios del Fondo que siguen el caso argentino, Julie Kozack y Luis Cubeddu.

La charla entre todos duró 45 minutos, pero luego Guzmán y Georgieva se quedaron a solas por otros 20.​​ “Una muy buena reunión”, tuiteó luego la jefa del Fondo. “Esperamos continuar nuestro estrecho trabajo para atender los desafíos de Argentina y construir una recuperación más sustentable e inclusiva”, agregó.

Las reuniones se dieron en el marco de la Asamblea anual del FMI y el Banco Mundial, donde confluyen de manera presencial y virtual los jefes de Economía y presidentes de Bancos Centrales de 190 países para hablar sobre temas globales.

Guzmán tiene además la misión de seguir avanzando en las conversaciones con el equipo técnico para lograr un acuerdo con el Fondo, aunque el propio Gobierno admitió este martes que no se cerrará este año sino el que viene, como hace tiempo se aseguraba en Washington.

El Gobierno busca un nuevo crédito de Facilidades Extendidas, con devolución a 10 años. El FMI quiere un plan macroeconómico que le otorgue un marco sustentable y también un acuerdo político que avale el programa.

Guzmán se vio con Lipton en el edificio del Tesoro, donde los recibió en su despacho de asesor senior de la secretaria de Tesoro estadounidense, Janet Yellen. También estaba Andy Baukol, subsecretario de Relaciones Internacionales. 

Pero la reunión con Lipton no solo importa por su condición de funcionario del ministerio estadounidense. El era el segundo de la ex jefa del FMI, Christine Lagarde y un hombre que ha seguido de cerca el préstamo de 57.000 millones de dólares (desembolsados 44.000 millones) que se le otorgó a nuestro país durante el gobierno de Mauricio Macri.

Conocido como el “Talibán” por su rigidez, conoce al detalle el préstamo y las particularidades de la economía argentina.

El dato importante es que el apoyo de Estados Unidos para cualquier acuerdo es fundamental, ya que tiene un gran peso en el directorio ejecutivo, donde deben ser aprobados los programas. Una reunión con Lipton sirve para avanzar en ese sentido.

Más tarde Guzmán marchó para el edificio del Fondo, para una reunión con Georgieva, que duró 45 minutos, de los cuales estuvieron 20 a solas. La directora gerente recién ahora pudo tomar aire y enfocarse en la Asamblea.

Es que recién el lunes por la noche el Directorio Ejecutivo del Fondo la respaldó, luego de tomarse varios días de análisis, al no haber encontrado “evidencias concluyentes” en una investigación que la acusaba de que había presionado “indebidamente” a su personal para favorecer a China en un ranking de competitividad en 2017, cuando era la CEO del Banco Mundial.

Personalidades de la economía mundial y la revista especializada The Economist pedían la renuncia de Georgieva por este caso y cuestionaban su credibilidad en el futuro. Al final, la búlgara consiguió el aval de EE.UU. y logró permanecer en su cargo, aunque con advertencias del Tesoro para que se tomen medidas para “la integridad de los datos” del FMI.

Para Argentina la continuidad de Georgieva es importante porque el Gobierno la considera una aliada en la negociación para refinanciar la deuda. Creen que la búlgara tiene una visión económica menos ortodoxa y que podría serle de ayuda en asuntos como la sobretasa o la redirección de los Derechos Especiales de Giro (DEG) a países más vulnerables y de ingreso medio, dos temas que promueve Argentina.

En otro tuit, Guzmán enfatizó el apoyo a Georgieva: “Esperamos que su conducción siga dando pasos que cambien el ethos del FMI, dejando atrás aquél moldeado por el poder financiero global que contribuyó a u mundo más desigual e inseguro por otro que favorezca un desarrollo sustentable de los pueblos”.

Si bien no se dijo nada oficialmente, se descarta que en la reunión se habló de la reducción o eliminación de las sobretasas de los préstamos, que es un tema muy importante para la Argentina para poder aliviar parte de la carga de la deuda. 

El Fondo cobra una tasa de 200 puntos básicos, o 2 puntos porcentuales, sobre los préstamos pendientes por encima del 187,5% de la cuota de un país, creciendo a 300 puntos básicos si un crédito permanece por encima de ese porcentaje después de tres años.

La agencia Bloomberg había consignado el lunes que en una reunión informal del directorio ejecutivo no se había logrado un aval para modificar la política de sobretasas. Sin embargo, fuentes cercanas al Gobierno señalaron que tenían el apoyo de 16 de 24 sillas del board.

Las fuentes no consignaron quiénes eran los respaldos que faltaban, un dato importante porque sin el aval de EE.UU., por ejemplo, las propuestas en el Fondo no prosperan. El Fondo dijo que “no se han tomado decisiones formales sobre la sobretasa”.

En este tema, la Argentina ya consiguió el apoyo del G24, pero Guzmán busca el respaldo de un grupo mucho más influyente: el G20, donde se aglutinan los países de economías más poderosas más algunos de ingreso medio. 

Otro de los temas que Argentina ha tomado bandera y que seguramente se conversó con Georgieva es la redistribución de los DEG. Luego de una recapitalización de 650.000 millones de dólares, cada país miembro ha recibido la parte que le corresponde, de acuerdo a su cuota parte en el Fondo. Nuestro país recibió unos 4.300 millones, una suma más que bienvenida para las arcas del Tesoro.

Pero Guzmán busca más. Quiere que los DEG que reciban los países más ricos sean “cedidos” a los más vulnerables y los de ingreso medio (entre los que se encuentra Argentina). Es un tema que aún está en debate.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Articulos relacionados