El seleccionado argentino jugará ante Brasil un amistoso en noviembreSociedad 

El seleccionado argentino jugará ante Brasil un amistoso en noviembre

Todo lo que podía suponerse como una prueba de fuego, para quienes recién están entrando en la órbita de Lionel Scanoli, fue algo mucho más descontracturado y feliz. La Selección, que hoy no extrañó a Lionel Messi, fue una verdadera sinfonía de goles ante un desconocido y débil Ecuador: 6-1.

La ciudad española de Elche fue testigo de una gran presentación de la Selección, por su fútbol, por la simpleza con la que demolió a los ecuatorianos y, por supuesto, por la contundencia demostrada en el arco contrario.

Lucas Alario, delantero de Bayer Leverkusen, quien fue fundamental en el empate 2-2, entre semana, ante Alemania, abrió el grifo de goles argentinos. Cada vez que vistió la celeste y blanca Alario dejó su marca. Bien por él, y bien por una Argentina que se fue al descanso siendo dueña de un resultado comodísimo, 3-0, gracias a Alario, a un gol en contra de Jhon Espinoza y un penal de Leandro Paredes.

«Estamos armando un equipo muy bueno y con muchas ganas. Vamos por el buen camino», dijo Paredes a la televisión tras la victoria.

Entonces lo que vino después fue incluso más sereno que en el inicio del primer tiempo, cuando Ecuador hacía fuerza y el 0-0 seguía en curso pasado el cuarto de hora. Fue mover y trasladar la pelota; fue presionar arriba sin descuidarse atrás; y fue seguir castigando a este débil Ecuador con la pelota parada.

Germán Pezzella, Nicolás Domínguez y Lucas Ocampos sellaron una goleada que le vino muy bien al equipo, un equipo con muchas caras nuevas, pero que a partir de ahora no seguirá en modo prueba. Scaloni vio todo lo que tenía que ver y lo que sigue ahora es buscar la consolidación del equipo.

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