La historia de Valentín Castellanos, el goleador argentino que deslumbró a la mano derecha de GuardiolaDeportes 

La historia de Valentín Castellanos, el goleador argentino que deslumbró a la mano derecha de Guardiola

“No sé de dónde me conoce, nunca se lo pregunté”. A Valentín Castellanos nunca se le ocurrió averiguar cómo es que el hombre que fue la mano derecha de un tal Josep Guardiola en su época de oro en Barcelona, en Bayern Múnich y también en Manchester City, se fijó en él. Le basta con saber que Domenec Torrent lo pidió y que está logrando sacar su mejor versión en el New York FC de la Major League Soccer de los Estados Unidos, esa que ahora le dio la chance de hacerse visible para los ojos del mundo del fútbol y que lo llevó a ganarse una chance en la Selección Sub 23 de Fernando Batista​, que este sábado jugará otro amistoso de preparación ante México.

¿Quién es este futbolista desconocido que nunca pudo jugar en la Argentina y que con 21 años gana terreno a base de goles en la liga norteamericana? Taty, como le dicen sus amigos y familiares, nació en Guaymallén, Mendoza. Allí comenzó en la liga local, en el equipo Leonardo Murialdo. El DT de juveniles, Tony Torres, contactó a su amigo Diego Rivarola, gerente deportivo de la U de Chile, para hablarle bondades de su pollo.

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Y así fue como, sin suerte en los clubes de su país, Valentín cruzó la cordillera a los 17 años. Antes, había sentido dos frustraciones al no quedar en River y en Lanús. En Núñez pasó la primera prueba, aunque luego no prosperó. Y en el Granate fue rechazado por su físico. “Me dijeron que era muy flaquito, me sentí mal en ese momento pero sé que son cosas que pasan”, recuerda Castellanos en charla con Clarín.

“En Lanús me dijeron que era muy flaquito”, recuerda Valentín Castellanos cuando no quedó en el Granate ni en River. (Foto: AP)

En Chile, además de su estreno bajo los grandes focos de la máxima división, lo esperaría algo más íntimo y movilizador. “Me costó al principio irme porque era chico, pero todos me decían que era el momento de dar el salto. Además, justo mi papá Diego estaba en Chile… Hacía siete años que no lo veía. Es una historia personal que el fútbol cerró. El fútbol me hizo juntar de nuevo con mi viejo, porque él me abrió las puertas de su casa allá y me fui a vivir con él y su esposa. Me iban a mandar a la pensión, pero yo les dije que quería ir con él. Gracias a eso nos reconciliamos y me enseñó muchas cosas que me ayudaron”, cuenta este hincha de San Lorenzo, el único futbolista profesional de cinco hermanos (cuatro varones y una mujer).

Después de debutar por Copa Sudamericana, no volvió a tener oportunidades y decidió buscar minutos en Uruguay. El club Torque lo cobijó a préstamo en la segunda división charrúa. Sus tantos aportaron para el ascenso a los seis meses. Ya en Primera, pasó de extremo a centrodelantero, y encontró su puesto. “Ahí empecé a hacer goles y no paré. Me gusta más esta posición. Estoy cómodo y la verdad es que ya me considero 9”, dice. Y revela a sus referentes: “Me identifica la garra de Lucho Suárez, trato de copiarle eso al uruguayo. También me gusta Falcao​”.

Aunque él no lo supiera, ya a esa altura sus videos habían caído en las manos de Torrent. “Me quería a toda costa, tanto es así que tuve que terminar seis meses antes el préstamo con Torque para ir”, recalca Taty, uno de los mimados del entrenador junto con Maxi Moralez, la estrella del equipo que terminó líder de la Conferencia Este y que ahora jugara los playoff.

“Torrent sacó mucho de Guardiola, pero tiene su propia forma de juego. Pregona la posesión y la presión bien arriba. Es obvio que tiene una base guardiolista, pero Dome hace un gran trabajo propio y no trata de copiar a Pep”, describe a su técnico. Con él ya acumula 11 goles y 6 asistencias. “El DT me bromea con que el año que viene ya no voy a estar más porque voy a irme a otro lado, me dice que estoy para algo más grande. Pero yo estoy enfocado en este presente y lo que surja más adelante se verá”, agrega.

Castellanos, en un partido contra el Atalanta United. (Foto: AP)

Y este presente le muestra una sonrisa bien grande al verlo con la ropa de la Selección​. “No me lo esperaba, me sorprendió esto. Uno siempre piensa que algún día va a llegar la chance porque trabaja para eso. La verdad es que estoy disfrutando el buen momento que estoy pasando. Y ahora se hizo un sueño realidad”, habla con emoción y se infla de entusiasmo: “Quiero ganarme un lugar. Quiero ponerme la camiseta de la Selección y no sacármela más. Voy a hacer lo que sé hacer, lo que vengo haciendo en mi club. Voy a defender a muerte a la Selección”.

Valentín Castellanos puede presentar su historia, que apenas lleva escritos los primeros capítulos, como una perseverancia de querer ser y de no claudicar ante el ruido de algunos portazos. Ahora el ruido lo hace él para hacerse visible con sus gritos de gol.

Un argentino suelto en Nueva York

“Es un sueño vivir acá a los 21 años. Vivir solo en Nueva York…”. Taty Castellanos lo dice y no lo cree, pero es su realidad. Hace ya más de un año que vive a minutos de La Gran Manzana, esa ciudad en la que muchos desearían quedarse para siempre cuando logran al fin conocerla en sus vacaciones.

“Cuando tengo tiempo libre me gusta conocer nuevos lugares. Es una ciudad gigante que tiene de todo. Ya la conozco más que Buenos Aires, ja. Me gusta la vida que estoy teniendo”, comenta Castellanos, que apenas llegó se instaló en el barrio White Plains, situado a unos 20 minutos en auto de Manhattan. ¿Por qué allí? “Ahí vive Maxi Moralez. Me fui a vivir cerca de él al principio. Me ayudó en todo cuando arribé. Siempre me juntaba con él y con su familia, tenemos una gran relación”, explica.

Ahora, ya está cómodamente ubicado en un departamento de Nueva Jersey: “Es una zona muy linda y estoy cerca de todo, el entrenamiento, el estadio, la ciudad”. Pero, más allá de la diversión de una ciudad que lo ofrece todo, Valentín se enfoca en su carrera: “Me cuido mucho, tengo buena conducta y me porto bien, je. No salgo mucho a la noche, me cocino”.

Resulta clave la compañía de sus compañeros y amigos. “Hay muy buena relación entre todos los latinos que estamos jugando acá. Nos juntamos mucho a comer. Y también tengo amigos por fuera del fútbol. No me siento solo”, detalla este argentino suelto en Nueva York.

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