Los argentinos perdieron una quinta parte de sus ingresos en cuatro añosSociedad 

Los argentinos perdieron una quinta parte de sus ingresos en cuatro años

Desde un tiempo a esta parte el salario real de los argentinos ha ido disminuyendo mes a mes, como resultado de las paritarias bajas y de los aumentos de precios constantes. La última variación contundente que se dio en este contexto fue luego del salto inflacionario que generó la fuerte devaluación luego de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligaorias (PASO). En dicha oportunidad el salario real de los trabajadores registrados se hundió 6,2% interanual en septiembre.


Si bien esta caída fue algo menor a la de meses anteriores se torna más grave, ya que compara contra el mismo mes de 2018, el peor para los ingresos laborales durante toda la gestión de Mauricio Macri como presidente. Esto quiere decir que los números sumamente negativos se dan en comparación con el peor lapso temporal de los últimos cuatro años.


Con este nuevo retroceso, el poder adquisitivo acumula un derrumbe del 19,1% desde la asunción de Macri como titular de la Casa Rosada. Esto quiere decir que, en menos de cuatro años, los asalariados perdieron la quinta parte de sus sueldos.

Inflación galopante

Estas cifras surgen de un informe difundido en el transcurso de esta semana por el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), un centro de estudios que es impulsado por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), en conjunto con la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).


Este informe indicó que en el mes de septiembre “la inflación de los trabajadores”, una medición de precios basada en la canasta de consumo de los asalariados formales de distintos estratos de ingresos, se disparó 5,5%, ubicándose en un 1,3% por encima del nivel de agosto. De esta manera, en lo que va de 2019 este indicador acumuló una variación positiva de 37,7%, mientras que la suba interanual fue de 53,5%.


La estimación se conoció una semana antes de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difunda su Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre. Si bien las mediciones privadas fueron dispares, el promedio de ellas ubicó en 5,8% la inflación del mes pasado.

“Estallido inflacionario”

“En agosto habían operado dos factores atenuadores la inflación: que en los días previos al 11 de agosto los precios se habían incrementado moderadamente y la baja del IVA en ciertos alimentos, que compensó algo el estallido inflacionario post-PASO. En septiembre dichos factores estuvieron ausentes”, explicó el IET.


Con aún pocas reaperturas de paritarias después del salto del dólar, el correlato de la aceleración de la inflación fue el deterioro del poder de compra. Con 22 meses ininterrumpidos de bajas interanuales, el salario real acumula una caída desestacionalizada del 19,1% desde noviembre de 2015. De hecho, a este ritmo, Macri podría terminar su mandato con un derrumbe de los ingresos similar al que generó en 2002 la salida de la convertibilidad: 23%.


“La contrapartida de este proceso es la suba de la pobreza”, sostuvo el informe en cuestión, que también planteó que, tras el salto al 35,4% de la población durante el primer semestre medido por el INDEC, el recrudecimiento de la crisis impulsará un nuevo aumento en la segunda mitad del año. De este modo, el actual titular de la Casa Rosada, que pidió ser evaluado por el impacto de sus políticas en materia de pobreza, terminará, según el IET, con alrededor de 5 millones más de pobres que cuando asumió.


El consenso de los analistas marca que la actual escalada de precios decantará en una de, al menos, dos o tres puntos más en el segundo semestre. Pero podría ser mayor. En tanto, el miércoles el investigador del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), Eduardo Donza, proyectó que la pobreza podría llegar al 39% o 40%, en diálogo con CNN Radio. Lo mismo le dijo días atrás el economista jefe de Ecolatina a BAE Negocios. Eso implicaría que 18.000.000 de argentinos no alcancen a cubrir sus necesidades básicas.


El IET coincidió en que podría alcanzar esa cifra y explicó que eso dependerá de tres factores: de lo que pase con la inflación en los próximos meses, de cuánto se recupere el salario vía paritarias y de si esas recomposiciones del segmento formal se trasladan o no al informal, que es el que más cerca está de la línea de pobreza. Esto último no ocurrió en 2018.

Articulos relacionados