Debate porteño: una pulseada que sigue con final abiertoPolítica 

Debate porteño: una pulseada que sigue con final abierto

“Todos y todas”. Matías Lammens hizo su debut en la cartelera de los debates porteños instalando el lema bíblico del cristinismo. Aunque fue menos recio que su nueva jefa espiritual a la hora de batirse a duelo con Horacio Rodríguez Larreta, a quien le buscó los flancos débiles -no siempre lo consiguió- para acortar distancia e ilusionarse con arrimar al balotaje. Así, cree, podría amenazar la hegemonía macrista como hizo en 2015 Martín Lousteau, ahora refuerzo clave del PRO.

Mirá también

El jefe de Gobierno basó su exposición en tres ejes: gestión, gestión y gestión. Fue sólido. Apartarse de ese manual le hubiera significado asomarse a cuestiones nacionales que le depararían el riesgo de una identificación con la figura presidencial, asociada por estas horas a la peor crisis económica en casi dos décadas.

Camino a las elecciones

Lo que tenés que saber hoy del oficialismo y la oposición.

De lunes a viernes

Recibir newsletter

A diferencia de lo que sucedió en las primarias en Nación y provincia de Buenos Aires, las otras dos grandes vidrieras electorales, cuyos números dejaron poco margen para el suspenso, el porteño sabe que el resultado final en la Ciudad está todavía abierto. Y tras la actuación de anoche, Larreta y Lammens -un retador que evitó estocadas a fondo, tal vez para no ahuyentar a las capas medias-, no se sacaron diferencias notables como para poder revertir esa sensación.

Mirá también

Las chicanas que se cruzaron ambos le pusieron algo de pimienta a un debate con altibajos. Larreta le recordó a Lammens que trabajaron juntos en villas cercanas al estadio de San Lorenzo y que no le escuchó las críticas que le soltaba sobre la política educativa. El presidente del Ciclón le devolvió gentilezas recordando que el PRO quiso atraerlo a sus listas . Otro round que quedó en tablas.

Como es regla, el candidato oficialista debió atajar penales de todos los costados. Reaccionó con suerte dispar. A las críticas coincidentes sobre la seguridad respondió cámaras, cámaras y cámaras. A las del bajón del presupuesto social, con la incorporación de gastos para Policía y subte.

Lammens rozó la crisis económica cuando habló del padecimiento de sus colegas, los empresarios pymes. Prefirió mostrar un perfil de gestor municipal confiable. En todo caso, en el abordaje del ítem nacional le resultaron funcionales Matías Tombolini, de prédica lavagnista, y Gabriel Solano, con uniforme de “luchador”.

Obras, el punto fuerte de Larreta. Falta de vacantes escolares, el de Lammens. La cuenta regresiva en la Reina del Plata ya está en marcha.

Articulos relacionados