El Sedronar afirma que la marihuana empieza a ser consumida desde los 15 añosSociedad 

El Sedronar afirma que la marihuana empieza a ser consumida desde los 15 años

La declaración de un testigo en la causa por el doble crimen narco dejó en evidencia la facilidad con la que la población de Puerto Madryn y alrededores puede acceder a sustancias prohibidas; se trata de un segmento que mayormente nuclea a jóvenes y menores de edad, que transitan sus primeras experiencias de la mano de drogas y sustancias psicoactivas, confluyendo en una profunda problemática social e incluso sanitaria.


La circulación de estupefacientes como la marihuana, el éxtasis, la cocaína y el LSD, entre otras, parecería ser moneda corriente en muchos circuitos nocturnos cuyos principales protagonistas son jóvenes, en ocasiones “reclutados” para convertirse en nuevos eslabones de una cadena comercial de narcomenudeo.


Dicha cuestión terminó de quedar expuesta luego de que se conocieran algunos de los sitios utilizados por los integrantes de varias bandas dedicadas a la comercialización de drogas; muchos de ellos, cercanos a escuelas, plazas y otros lugares públicos.


A nivel nacional, las estadísticas son poco menos que alentadoras, y también engloban al consumo de alcohol como una de las problemáticas de varios sectores sociales, donde más del 35 por ciento reconoce ingerir bebidas alcohólicas varias veces al mes, sin mencionar que casi un 10 por ciento de la población dijo haber consumido psicofármacos y tranquilizantes en varias ocasiones.

El alcohol, un “problema”

El último estudio realizado por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), cuyo titular Sergio Moro visitó Puerto Madryn hace dos años, dio cuenta de los niveles de consumo de alcohol en jóvenes y adolescentes.


En este sentido, el relevamiento arrojó que un 52,8 por ciento de varones y un 48,1 por ciento mujeres en edad estudiantil mantienen, anualmente, un “consumo problemático de alcohol”.


En adolescentes de “catorce años o menos”, las cifras se ubican en el 42,6 por ciento y se incrementan a un 57 por ciento para quienes tienen más de 17 años.

La marihuana lidera el ranking

Una de las postales que arrojó el contexto en el que ocurrieron los homicidios de Héctor “Pato” López y Federico Lomeña fue el aceitado circuito de compra y venta de marihuana en Puerto Madryn, hacia donde llegaba la droga proveniente de Mendoza, y luego era distribuida entre al menos tres personas, quienes se manejaban a través de “dealers” o “transas”.


La marihuana, según el informe de Sedronar, “es la principal sustancia ilícita de mayor consumo entre los jóvenes escolarizados, en menor medida le siguen psicofármacos sin prescripción médica y demás sustancias ilícitas o de uso indebido”, agregando que “el consumo alguna vez en la vida a nivel país estimado fue 15,9 por ciento, el consumo durante el último año 11,8 por ciento y durante el último mes 7,6 por ciento”.


Al diferenciar por sexo, “el consumo entre los varones fue superior en relación a las mujeres, ya sea para el consumo alguna vez en la vida, durante el último mes y el último año”.


Por otro lado, al diferenciar la estadística por grupos de edad, “el consumo de marihuana aumenta conforme ésta va creciendo, encontrando los valores superiores entre los estudiantes de 17 años y más”, donde “la diferencia más pronunciada se presenta entre el grupo de 14 años y menos y el de 15 y 16 años, por ejemplo el consumo alguna vez en la vida de marihuana se incrementa más de un 200 por ciento entre un grupo y otro, mientras que la diferencia en el consumo alguna vez en la vida de marihuana entre el grupo de 15 y 16 años y el de 17 años y más, representa un incremento del 55”, precisa el informe, añadiendo que “la edad de inicio promedio fue de 14,6 años”.

El “por qué” del consumo

Consultados sobre las razones de consumo de drogas ilícitas en general, como por ejemplo marihuana, cocaína, pasta base, éxtasis, etcétera, según el estudio “se evidencian algunas particularidades según el grupo analizado; así, los estudiantes que no consumieron marihuana durante el último año afirmaron que la principal razón de consumo son los problemas personales (32%), en menor medida porque la mayoría de sus amigos lo hace (15%), mientras que la diversión, la desinformación como la indiferencia a esta información fueron señaladas en la misma proporción (13%)”.


También, “entre los que registraron consumir marihuana durante el último año afirmaron como principal motivación la diversión y el placer (34%) y luego por problemas personales (21%), en menor medida porque la mayoría de sus amigos consumen (12%) y la indiferencia a la información de los daños (10%), las demás razones adjudicadas no superaron el 10%”.

Las clásicas “juntadas”

En varios pasajes de las declaraciones del testigo enmarcado en la causa del doble crimen, éste dejó entrever que la mayoría de las veces que había “fumado” con alguno de sus amigos y conocidos, había sido en casas de estos últimos, una práctica habitual y que parecería crecer con mayor frecuencia.


En este sentido, el relevamiento del organismo nacional que aborda la problemática del consumo de drogas, indagó sobre el “uso del tiempo libre”, es decir, el lugar donde pasan la mayor parte del tiempo los estudiantes cuando no están en el colegio, donde “su casa y la casa de sus amigos son los principales lugares mencionados por el total de los jóvenes escolarizados”.


En dicho contexto, “al analizar por tipo de consumo se pueden observar algunas diferencias; entre aquellos que no consumieron durante el último mes, el 31 por ciento mencionó estar en la casa de algún amigo la mayor parte del tiempo mientras que el 45 por ciento de los consumidores recientes declaró la casa de sus amigos como uno de los lugares donde pasa su tiempo libre”.


Otra diferencia observada fue que “el 25 por ciento con consumo reciente de alcohol mencionó estar en la calle la mayor parte del tiempo libre mientras que los que no consumieron alcohol durante el último año sólo el 13 por ciento declaró la calle como uno de los lugares donde transcurre su cotidianidad”.

Los consumidores “problemáticos”

Una de las cuestiones en las que el documento hizo hincapié fueron las diferencias encontradas tras analizar el “uso problemático de marihuana”, es decir, aquellos cuyo alto nivel de consumo representa un riesgo para su salud: “”Los que presentaron un riesgo alto de consumo declararon en primer lugar pasar el tiempo libre en su casa (66%), luego en la calle (55%) y en casa de amigos (53%), mientras entre los que registraron un consumo de riesgo bajo de marihuana principalmente transcurre su cotidianidad en su casa (78%) en menor medida en casa de amigos (50%) y en la calle (34%). Asimismo, 17% de los estudiantes con consumo riesgoso alto de marihuana mencionó el boliche como lugar donde pasa su tiempo libre mientras que el 11% de los que presentaron un consumo riesgoso bajo lo mencionaron”, expuso el relevamiento.

Falta de acompañamiento familiar

Como si se tratara de un esquema que se repite con frecuencia, muchos de los consumidores pertenecen a núcleos familiares fracturados, o bien familias que transitan por severos problemas personales, algo que conlleva a una evidente falta de contención y deja expuestos a los jóvenes al riesgo de acceder a las drogas.


En relación a la indagación acerca de los recursos vinculares “en el momento de resolver un problema, o alguna situación que sea angustiante para el encuestado, principalmente los estudiantes declararon recurrir a sus amigos y a su madre, en menor medida a su padre, hermanos, otros familiares y novio/a”.


Sobre esta línea, “al desagregar según prevalencia de año se pueden observar algunas particularidades, por un lado los estudiantes con consumo reciente manifestaron recurrir en mayor medida a sus amigos (72%) en comparación con los que no consumieron alcohol durante el último año (57%), mientras que estos últimos mencionaron acudir en mayor medida a su madre (68%) en relación a los prevalentes de año (51%)”.

El rol paterno en no consumidores

Además, según arrojó el informe, “el padre tiene un peso más significativo entre los no consumidores durante el último año (48%) en relación a los consumidores recientes que recurren en menor medida (31%)”, mientras que otra diferencia observada fue que “entre los estudiantes con consumo reciente manifestaron acudir en mayor medida a su novio/a (24%) en relación los que no presentaron consumo de alcohol durante el último año (13%)”.


Aquellos que presentaron un modo de consumo riesgoso de alcohol como los que no, “mencionaron recurrir principalmente a sus amigos”, al tiempo que “los estudiantes sin consumo riesgoso de alcohol acuden en mayor medida a su madre (58%) y padre (35%) en relación a los que registraron un uso problemático, siendo 43% y 25% respectivamente”.

Situación familiar y factores de riesgo

En cuanto al análisis según el “uso problemático” de cannabis sativa (marihuana), los especialistas observaron que “tanto entre los estudiantes que registraron un bajo o alto riesgo de consumo afirmaron principalmente acudir a los amigos mientras que los padres tienen una menor presencia como figuras de sostén, cabe señalar que los porcentajes disminuyen aún más entre los estudiantes con consumo riesgoso alto”, mientras que “el novio/a tiene un mayor peso en la red vincular entre los consumidores problemáticos (29%) y un 17 por ciento declaró no recurrir a nadie cuando tiene un problema”.


Lo analizado “evidencia la importancia de los amigos/pares en todos los grupos analizados tanto en el uso del tiempo libre como en la red de contención social”, señala el documento.

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