Ardiles: “Pochettino es el alma, el jefe y el padre de un Tottenham que emociona”Deportes 

Ardiles: “Pochettino es el alma, el jefe y el padre de un Tottenham que emociona”

Osvaldo Ardiles ya está en su vecindario, en Broxbourne, en las afueras de Londres, hacia el noreste. Pero todavía le dura en los ojos, en la piel, en el corazón, en cada rincón de su cuerpo breve ese partido que durará para siempre. El 3-2 épico del Tottenham Hotspur frente al Ajax en el Johan Cruyff Arena se parece a un presente continuo en sus palabras. No ahorra adjetivos en su diálogo a la distancia con Clarín. Late en ese cordobés que Londres adoptó como propio la impronta de los Spurs. Las memorias de White Hart Lane -el viejo estadio en el que Ossie ganó cuatro títulos- lo cuentan como una celebridad, como un superhéroe.

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Percepción: está contento como un perro con dos colas. Cuando se refiere al Tottenham habla de “nosotros”. Parece un hincha. Lo es.

No sólo eso:también es un embajador. Y no es metáfora. Se trata de un “Embajador” en el estricto sentido del término y con mayúsculas, con carácter oficial. Y desde ese lugar, ya de regreso de ese partido que le durará para siempre, dice algo que suena fuerte y cierto: -Mauricio es el alma, el jefe y el padre de este Tottenham que emociona.

-¿En cuánto influyó Pochettino en este momento de los Spurs?

-En todo. Construyó un equipo que le responde. Mejoró a todos. Y no sólo fue bueno para nuestro club. También para el fútbol inglés. Si vos mirás las convocatorias más recientes te das cuenta que hay un 60 por ciento de jugadores que pasaron por él. Eso es formación y eso es muy importante. Hay una idea, hay un aprendizaje

-Tuvo mucho de épica la clasificación contra Ajax: ¿cómo lo viviste desde ahí, al lado de Ricardo Villa?

-Fue un momento muy intenso. Muy lindo. Creo que llegan a la final dos equipos que se caracterizaron por lo mismo:por querer siempre. Y ese es el mayor logro de la Premier League. Se puede ganar, empatar o perder; pero todos los equipos proponen y buscan. Y de tanto buscar, consiguen. Creo que ese es el gran mérito. A la tercera fecha de la fase de grupos, teníamos apenas un punto. Tuvimos que remontar siempre. Y ese es un gran mérito. Habla de un convencimiento colectivo.

-¿Te sentís identificado con Pochettino?

-Sí, claro. Mauricio es extraordinario. Hablamos el mismo idioma. Y no lo refiero a nuestra lengua de origen sino a lo futbolístico. Es muy lindo todo lo que está sucediendo a su alrededor.

-La última vez que los Spurs ganaron una competición europea fue en la Copa de la UEFA (hoy Europa League) de 1984, vos eras el emblema: ¿qué te acordás de aquellos días?

Ardiles no quiere ser el dueño de la escena. Queda otra impresión: está tan contento con estos días de Champions feliz, que prefiere gozar en tiempo presente más que la añoranza de sus días de gloria.

Igual, responde:

 -Otro tiempo. Otra competición. Esto es más grande. Eliminamos al Bayern, jugamos algunos buenos partidos.

Aquellas finales de 1984 fueron contra el Anderlecht, de Bélgica. Tras un doble empate en la serie. El Tottenham se impuso por penales. Ahora, el primer día de junio, en el Wanda Metropolitano de Madrid, ante Liverpool, los Spurs buscarán rememorar (superar, en términos estrictos) aquellos tiempos de Ossie. Yel Embajador estará allí, dispuesto a festejar.

-Más allá del entrenador, ¿por qué el Tottenham llegó hasta esta final? No aparecía entre los candidatos…

-Es un equipo que cree siempre. Que tiene excelentes jugadores, pero que también sabe jugar a pesar de algunas ausencias. No contó con Harry Kane ahora y pasó. Y estamos hablando de la figura, del goleador, de uno de los delanteros más importantes del mundo. Y entiendo que eso es lo más importante que consiguió Mauricio: armar un equipo con una idea y llevarla a cabo.

Liverpool es otro equipo que juega a jugar, audaz, intenso. ¿Cómo imaginás esa final?

-Tiene todo para ser un gran partido. Son dos equipos que demuestran que se puede arriesgar. Que priorizan el ataque sobre la posibilidad de meterse atrás. En definitiva, dos equipos que mejoran al fútbol. Que dan ganas de mirar.

-¿Sos optimista de cara a ese encuentro decisivo?

-Sí, claro. Sé de la jerarquía del rival. Pero los Spurs tienen un equipo capaz de hacer historia.

-Parece la temporada de la Premier League en Europa…

-Es un gran momento del fútbol inglés. Yen eso mucho tiene que ver la idea de querer más siempre, incluso más allá del poderío económico.

Ardiles participó de un ciclo notable en los Spurs en un contexto complejo:tras ser campeón del mundo en 1978 y destacarse en Huracán, cambió el cielo de Parque de los Patricios por el de Londres. Se hizo emblema de aquellas días, antes de ganar la UEFA fue figura de un Tottenham capaz de ganar dos FA Cups y una Charity Shield (la Supercopa inglesa) en recorrido consecutivo. En aquellos días -complejos para un argentino en el contexto de la Guerra de las Malvinas- se hizo emblema al margen de cualquier circunstancia. “Ossie’s Dream”, se llamaba la canción que acompañaba a esa campaña exitosa. Ardiles, incluso, se animaba a cantar con su voz finita. Ya no hubo regreso:el Embajador ya es hincha desde entonces en ese club en el que disputó 221 partidos.

-Se te percibe que la viviste como fan la épica de Amsterdam…

-No era para menos…

“Jamás voy a criticar a Messi; no puede solo”

Osvaldo Ardiles respira fútbol. Está al tanto de todo. Mira por televisión, concurre a las grandes citas en los estadios, pasea por los rincones del mundo enseñando y aprendiendo. Desde su deseo de saber siempre más y a partir de su voluntad de transmitir sus experiencias. Es un hombre de fútbol este campeón del mundo. Sirve un detalle periférico para contar su dimensión: fue el futbolista que más infracciones recibió en la Copa del Mundo de 1978. Le pegaban por esos días como a Diego Maradona un poco después. O como a Lionel Messi en tiempos más cercanos.

Yel tema es Messi, sobre todo ahora en este contexto de Champions League que dejó al crack rosarino tirado en el piso de las semifinales tras el 4-0 frente al Liverpool en Anfield.

-¿Qué le pasó al Barcelona?

-Ganó el equipo que siempre quiso. Barcelona no tuvo reacción. Le faltó alguien que se hiciera cargo del equipo en los momentos importantes del partido…

-Si no está el Messi salvador, ¿es otro Barcelona?

-Jamás voy a criticar a Messi. Durante más de diez años fue el mejor futbolista del mejor equipo de su tiempo. No es responsabilidad de Messi. No puede jugar solo. Al Barcelona le faltó otra gente que apareciera para acompañarlo.

Sigue:“Nosotros tenemos que estar orgullosos de él. Por todo lo que nos ofrece como futbolista. Para todo el mundo es un gusto verlo jugar. Y, a veces se le adjudican un montón de culpas que no tiene”.

-De todos modos, este Barcelona, pareció un equipo ajeno a la circunstancia y a la instancia en la que estaba participando…

-Y… El cuarto gol fue un bochorno. No puede pasar eso en un equipo de semejante jerarquía.

-¿Y a quién corresponde esa responsabilidad?

-Es compartida, es un equipo que tendría que haber ofrecido otras respuestas. Y no lo pudo hacer.

-Fueron las semifinales de las remontadas y de los vértigos: ¿cómo las viviste?

-Quizá fueron las semifinales más asombrosas de la historia. Dos milagros en días seguidos.

“A Mauricio lo abrazaré el domingo”

Julio Ricardo Villa y Osvaldo Ardiles están incluidos para siempre en el Salón de la Fama del Tottenham Hotspur. Le dieron vida a equipos memorables y campeones a fines de los años 70 y principios de los 80. “Nos quieren mucho en el club”, cuenta Ardiles, hombre contento ya de regreso desde Amsterdam a su casa en las afueras de Londres.

Julio Ricardo Villa y Osvaldo Ardiles estuvieron en el Johan Cruyff Arena de Amsterdam para ver el partido entre Tottenham y Ajax. (Foto: Twitter @osvaldooardiles)

Estuvieron juntos en el estadio del Ajax en un lugar de privilegio en la condición de celebridades del visitante Allí gozaron la clasificación increíble. Se sacaron fotos para que el recuerdo quedara retratado para siempre.

Tuvieron la voluntad de ir al vestuario. “Pero no, al final desistimos. Era una locura de gente. A Mauricio lo abrazaré el domingo, en nuestra nueva casa, que es hermosa”. Tottenham jugará en su estadio nuevo -“El más lindo del mundo, un lujo a cada paso”, dice Ossie– ante Everton.

Será una celebración. Nada menos.

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