Federico Coria ganó su primer Challenger: el riesgo de compararse con Guillermo y la alegría de su hermanoDeportes 

Federico Coria ganó su primer Challenger: el riesgo de compararse con Guillermo y la alegría de su hermano

Ayer nomás, a comienzos de siglo, miraba con admiración a uno de los grandes tenistas argentinos de la época. Para él, esa imagen de TV era la de un héroe sin capa, pero con raqueta. Y era mucho más que eso: Guillermo era su hermano mayor. Este domingo de mayo de 2019, la escena se invirtió: fue el Mago el que se rindió ante el primer triunfo de Federico Coria, que a los 27 años se consagró por primera vez en un Challenger.

“Grandeeee, Fefinnnn. Qué alegría por vos, te rompés el alma, con esfuerzo y humildad, dándole firme sin bajar los brazos nunca”, escribió Willy, de 37 años, después del gran festejo de su hermano.

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Federico, ubicado en el 266° puesto del ranking ATP, pegó el grito de campeón en el Challenger de Savannah, en Estados Unidos, al derrotar por 6-3, 4-6 y 6-2 al italiano Paolo Lorenzi, que tiene la misma edad que Guillermo y ostenta un título ATP (en Kitzbuhel, en 2016).

Hubo polémica en el segundo set: justo cuando el argentino se acercaba al triunfo, el europeo pidió atención médica. Fue un respiro para Lorenzi, que igualó el trámite unos minutos más tarde. A Federico solo le quedó seguir peleando. Y se recompuso. “Estaba sacando bien y tenía confianza, pero en un momento Lorenzi empezó a jugar mejor. Me afectó el calor y bajó mi confianza. Pero pude dejarlo atrás”, comentó el nacido en Rosario al sitio local Savannah Now.

En el camino a la definición derrotó al estadounidense Tennys Sandgren, máximo favorito y 93° del mundo. Fue un claro 6-2 y 7-6 (5) frente al campeón del ATP de Auckland, para avanzar a las semifinales.

El pequeño Coria gozó de su mejor ranking en octubre de 2017, cuando se posicionó 223°. Entre febrero de ese año y febrero de 2019, participó de cinco clasificaciones de torneos ATP y dos de Grand Slam. Sólo superó la de Lyon, en mayo de 2018, certamen en el que derrotó en tres sets a Nicolás Kicker en la primera ronda (es su único triunfo ATP) y luego perdió con el kazajo Mikhail Kukushkin. 

La victoria de este domingo no es una más en la carrera de Federico, que ya había obtenido nueve títulos Future en el rubro individual (siete de ellos en la Argentina, uno en Bolivia y el último, en Rumania, el año pasado). Es que en 2018 su camino hacia la elite del tenis sufrió un cimbronazo.

En junio pasado, la Unidad de Integridad del Tenis, que trabaja con la Federación Internacional de Tenis, lo suspendió por ocho meses y le impuso una multa de US$ 5.000 por cargos de corrupción. Esa oficina lo encontró culpable de no informar dos intentos de soborno que le habían realizado en 2015. Asimismo, apuntaron contra él por no colaborar con la Unidad.

En esa investigación resultó clave el aporte de Marco Trungelliti, que reportó acercamientos y desnudó parte de esa red. Sus palabras fueron los argumentos que utilizó la Unidad de Integridad del Tenis para sostener el castigo a Coria, además de los impuestos a Nicolás Kicker (tres años de sanción) y a Patricio Heras (tres años).

Finalmente, con la condición de no reincidir, la suspensión se redujo a dos meses. Una vez cumplido el parate, regresó a la acción en agosto de 2018, con el título Future en Rumania. “Un mimo al alma”, celebró en aquella oportunidad.

Diego Schwartzman y Federico Coria, compañeros de la categoría 92, en Lyon en 2018, donde el santafesino ganó su único partido ATP. (Foto: prensa AAT)

En la misma sintonía, Guillermo lo respaldó este fin de semana: “En las malas te mantuviste firme y hoy cumpliste otro objetivo más”.

Willy vivió en carne propia la inactividad en el alto nivel competitivo. Le sucedió en 2001, cuando recibió una suspensión de siete meses por el resultado positivo en un control antidóping, por consumo de nandrolona. Así, después de ganar su primer título ATP (Viña del Mar), vio caer su ranking.

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Federico, que entonces tenía menos de 10 años, se mantuvo cerca, mientras él también se iniciaba en el tenis impulsado por papá Cacho, profesor en Venado Tuerto. Con su padre y su madre (Graciela), se ilusionó con las semifinales de Roland Garros en 2003 y un año más tarde sintió la derrota de su hermano en la final parisina ante Gastón Gaudio.

Guillermo Coria, en familia: su novia de entonces Carla, Román, Oscar, Graciela y un pequeño Federico (derecha).

Guillermo se retiró del tenis en 2009, a los 27, luego de una etapa alejado de la competencia por decisión propia y tras un breve intento de reinsertarse en el circuito. A la misma edad, Federico –que encontró en su hermano un espejo– logró este domingo su festejo más importante.

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Las comparaciones, no obstante, le trajeron algunos dolores de cabeza en el comienzo de su trayectoria. Es que entre 2009 y 2010 eligió pulsar pausa. “Me autocomparaba mucho con Guille, adonde yo iba, él ya había ganado siendo más chico”, le contó al sitio El Tenis Que No Vemos. “Quería hacer la mitad de lo que hacía él, pero era imposible. Me fui a Europa, pero me fue tres veces peor. Cuando volví, dije ‘No toco más una raqueta'”.

Guillermo Coria celebra como el Matador Salas en Viña del Mar, en 2001. Casi 20 años más tarde, su hermano Federico lo emuló en un challenger de Estados Unidos. (AFP)

Siguió el camino de su padre: la enseñanza. Pero tiempo más tarde encontró una segunda oportunidad y ahora, nueve años después, llegó una recompensa.

Este domingo, Federico apoyó una rodilla en la tierra de Savannah y con el índice derecho apuntó al cielo. El festejo lleva la firma del Matador Salas, delantero de River. Pero ese gesto también es el de Coria, que lo paseó por San Pablo y Viña del Mar.

El festejo de Federico Coria en el challenger de Savannah, como su hermano Guillermo y como el Matador Salas.

Porque, aunque a veces la imagen del espejo no coincide con las sensaciones de la realidad, el tenis y River son pasión familiar. Porque Federico y Guillermo son lo que son: hermanos.

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