Un obispo echó a un cura kirchnerista que se pronunció a favor del abortoPolítica 

Un obispo echó a un cura kirchnerista que se pronunció a favor del aborto

La Iglesia en el país no escapa a la grieta política que divide a muchos argentinos. El obispo de Avellaneda – Lanús, Rubén Frassia, acaba de expulsar de sus diócesis al sacerdote Francisco “Paco” Oliveira, miembro del Grupo Curas en Opción por los Pobres, cuyos miembros simpatizan con el kirchnerismo, por considerar que partidizó su labor sacerdotal, poniendo en riesgo la unidad de su comunidad, y porque se pronunció a raíz del debate en el Congreso a favor de la legalización del aborto.

El padre Oliveira había prestado su parroquia, Nuestra Señora de Fátima, en la Isla Maciel, en abril de 2016, para una reunión de Cristina Fernández de Kirchner con el Grupo de Curas en Opción por los Pobres, que la invitaron por estar interesados en conocer las propuestas de la entonces naciente agrupación Unidad Ciudadana, que encabeza la ex presidenta. El encuentro quedó inmortalizado en una foto muy difundida e aquel momento de Cristina con los sacerdotes.

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El Grupo de Curas en Opción por los Pobres –que no debe confundirse con el grupo que nuclea oficialmente a los curas villeros de Capital y GBA y que integran, entre otros, el obispo Gustavo Carrara y el padre Pepe Di Paola– produjo en los últimos años varias declaraciones con duras críticas al presidente Mauricio Macri. En la reciente beatificación del obispo Enrique Angelelli, dos curas y un laico, en La Rioja, Oliveira se acercó a la vicepresidenta Gabriela Michetti y le dijo: “Con todo respeto, su presencia insulta la memoria de nuestros mártires por la política de hambre y represión” de su Gobierno.

Como Oliveira, en rigor, hace ya varios meses que no es más párroco de Nuestra Señora de Itatí, a comienzos de este año un grupo de Madres de Plaza de Mayo se presentó en el obispado de Avellaneda Lanús para reclamar la reincorporación del sacerdote. En un encuentro no exento de tensión, el obispo les explicó las razones de su decisión que, según dice en una carta abierta a los fieles de la diócesis que acaba de difundir, “fue conversada (con Oliveira) durante el año pasado, incluso él me manifestó que había llegado a un techo”. En cambio, el sacerdote afirma que Frassia lo echó.

La separación de la parroquia derivó ahora –según consigna el obispo en su carta- en la expulsión del cura. “Teniendo en cuenta la intransigencia y la poca voluntad del padre Francisco Oliveira y no queriendo producir un daño profundo a la comunidad diocesana y a la acción pastoral de la Iglesia, a partir del día de la fecha (28 de abril) le retiro las licencias ministeriales en la diócesis de Avellaneda-Lanús, por lo que no es lícito que celebre públicamente los sacramentos en esta diócesis”. Oliveira pertenece, en verdad, a la diócesis de Merlo –Moreno –estaba prestado a la de Avellaneda–Lanús-, a la que volvió a integrarse.

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Frassia incluyó entre las razones el hecho de que “desde hacía tiempo venia señalándole determinadas actividades y manifestaciones públicas, que en el caso de un laico se tratan de una manera y en un clérigo de otra; por ejemplo el tema del aborto, un tema que está muy claro en el Catecismo de la Iglesia católica y también en un contundente magisterio del papa Francisco, que no es compatible con el ejercicio del sacerdocio manifestarse en contra de la doctrina común de la Iglesia”.

Tras asegurar que Oliveira entendió inicialmente los motivos del cambio, Frassia dijo que el cura “comenzó como él mismo lo definiera ‘una guerra’ desde tribunas como Madres de Plaza de Mayo e Instituto Patria (que lidera Cristina Kirchner), para que el obispo dé marcha atrás con el nombramiento del nuevo párroco y se siga una línea, que en su mayor porcentaje es una línea política e ideológica, no de pastoral como se hace en tantas diócesis a nivel barrios y también, con la llamada pastoral de ‘curas villeros`”.

Oliveira, a su vez, denunció que en la capilla Nuestra Señora de Itatí, que él levantó en la órbita de su parroquia, el nuevo párroco Mario Ghisaura, quitó imágenes de San Oscar Romero y del padre Carlos Mugica, entre otras. Lo cierto es que en su carta el obispo también informa que le “concedió un tiempo sabático” a Ghisaura. Además de “una licencia para que realice estudios de posgrado” al también nuevo vicario parroquial, el padre Juan Manuel Rega. Así las cosas, la parroquia sede de la discordia necesitará, al menos hasta que las aguas se aquieten, de un nuevo párroco que contribuya a cerrar la grieta.

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