Polarización entre el PJ unido y la “tercera vía”, con final abiertoPolítica 

Polarización entre el PJ unido y la “tercera vía”, con final abierto

Antonio Bonfatti quiere volver el tiempo atrás. De un modo distinto al universo K, el socialista desea que este 2019 imite al 2011 y aporte una réplica, lo más exacta posible, del vuelco electoral de aquel año en que se convirtió en gobernador.

En las PASO de 2011, Bonfatti fue el candidato más votado pero el socialismo, detrás de la marca Frente Cívicos y Social (FCyS), perdió frente al peronismo que, como este domingo, tenía en su oferta a Omar Perotti y a Bielsa; aquel Rafael, está María Eugenia.

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En la general de junio, Bonfatti ganó por casi 3% pero no a un peronista, sino a Miguel Del Sel, humorista que encarnó la aventura electoral auspiciosa del PRO fuera de CABA.

Fue el derrumbe del PJ: Agustín Rossi ganó la interna del FpV pero no retuvo el caudal de los otros peronistas y se derrumbó de 42 a 22 puntos. Quedó tercero.

Antonio Bonfatti, candidato del socialismo en Santa Fe..

El pasado opera en la lógica del PS como un refugio y una promesa: Bonfatti dio vuelta las PASO de 2011 y Hermes Binner lo hizo en 2007 cuando perdió la primaria por 1,5 puntos pero ganó la general por casi 12. Miguel Lifschitz, en la PASO de 2015, perdió por un puñado de votos contra Del Sel pero lo dio vuelva en la general.

El socialismo se volvió un experto en remontar derrotas entre la PASO y la general. Lo hizo montado a la polarización sui géneris: como marca  provincialista se nutrió a veces del voto anti peronista y otras del voto anti Macri.

Es el elemento que agita ahora la dupla Lifschitz-Bonfatti para revertir el tropiezo ante el PJ que con una primaria competitiva entre Perotti y María Eugenia Bielsa, se despegó más de 6 puntos del FCyS.

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El socialismo moverá dos pinzas: para seducir a votantes de José Corral, que quedó lejos, para que se vuelquen a Bonfatti para impedir la victoria del peronismo en la provincia. El voto útil versión santafesina.

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Y regará la grieta interperonista: la relación entre Perotti y Bielsa no fue buena, tuvieron algunas charlas pero no lograron unificar personería.

En el imaginario del FCyS, el votante de Bielsa -de Rosario, de perfil digamos “progre”- puede sentirse más cómodo con Bonfatti que con Perotti, un peronista clásico, digamos ortodoxo, y del interior de la provincia, símil Carlos “Lole” Reutemann

El socialismo cosecha todavía aquello que a la distancia es un tiro en el pie que se dio el PJ cuando Jorge Obeid, contra la voluntad de su propio partido, propició la eliminación de la Ley de Lemas. 

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Según una anécdota que circula en Santa Fe, Néstor Kirchner le dijo a Obeid que nadie cambiaba leyes electorales que le permitían ganar elecciones pero el entonces gobernador, se defendió con que había tomado un compromiso público.

Las Lemas se eliminaron en 2004, en 2007 ganó el PS y no volvió a perder. Obeid falleció en 2014. Su hija Alejandra encabezó este domingo una de las diez boletas de diputados de Juntos, donde se impuso la tira K de Leandro Busatto, dirigente apadrinado por Rossi.

Perotti no permitió la intromisión de peronistas extramuros ni dejará que intervengan figuras de ninguno de los clanes del PJ: los “alternativos”, que vía Roberto Lavagna conviven con Lifschitz en Alternativa Federal (AF), ni del cristinismo.

¿Alguien puede involucrar a Bielsa para que la dirigente, una figura silvestre e inasible, apoye con fervor a Perotti para que el peronismo se garantice, de mínima, los votos que obtuvo este domingo?

Sobre ese eje comenzará a operar en estos días el dispositivo nacional del peronismo. La eficacia de esas gestiones es incierta.

En su score propio, el socialismo se enfrenta a una novedad incómoda: perdió las PASO de 2007, 2011 y 2015 pero nunca por más de 2 puntos mientras ahora cayó por más de 6%.

Perotti, con una campaña hiperprovincial, sin críticas duras a Mauricio Macri para no espantar a posibles votantes del PRO -en Santa Fe hay voto cruzado- que rechazan al socialismo, alimentará la idea de fin de ciclo, del agotamiento del PS luego de tres mandatos.

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