La política instantánea y descafeinada



CÓMO LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS MODIFICARON EL MODO DE PERCEPCIÓN Y ASIMILACIÓN DE MENSAJES PROSELITISTAS. DE CÓMO LAS REACCIONES DESPLAZAN A LAS REFLEXIONES, Y LA POCA CAPITALIZACIÓN EN CHUBUT DE LA NUEVA SOCIOLOGÍA DEL ELECTOR QUE EXIGEN LOS TIEMPOS QUE CORREN. EL RESULTADO: ESCASA MOVILIZACIÓN, MUCHO INDECISO Y GRAN INCERTIDUMBRE DE DOMINGO

Por Trivia Demir

Decía Sófocles que “Cuando las horas decisivas han pasado, es inútil correr para alcanzarlas”. Se podría decir que a menos de 24 horas para el proceso electoral de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias en Chubut, los jugadores ya entraron a la cancha. Será después de este ´picadito´ sin embargo cuando se comience a trabajar a fondo en el ´campeonato´ que desembocará al ´campeón´ en la puerta de Fontana 50. De lo que suceda habrá mucha tela para cortar, y en ese marco, el modo en que se encaró una campaña adelantada, prácticamente sin financiamiento y con poco trabajo militante, es probable que sea el tema por excelencia en el corazón de cada búnker.


Y por supuesto, el uso de las nuevas tecnologías será central para analizar lo que las PASO de este domingo tengan para decir respecto a cada candidato y cada fracción o frente político. Es que muchos se han resistido a capitalizar su importancia y otros tal vez la sobreestimaron. Pocos se podría decir comprendieron o aplicaron todo el potencial de las nuevas formas de comunicación e interacción con los electores. Pero muchos menos parecieran comprender en profundidad el cambio en la ´cabeza´ de la gente, en su modo de asimilar impresiones, información y percepción a la hora de elaborar sus ´mensajes´. En la mayoría de ellos hay hasta un emisor confuso, parado en una vereda política desdibujada e individual, hablándole a un receptor mucho menos identificable. Datos claves para comprender tal vez porqué los viejos modelos proselitistas han ido mutando, porqué cuesta tanto movilizar vecinos en las calles, porqué la dispersión ideológica es tan evidente, y porqué es importantísimo profundizar en los cambios que traen aparejadas las redes sociales e internet a nivel sociopolítico, más allá del uso de las herramientas, que son como los ´chiches´ de un auto, pero no son el auto.

Midiendo el cambio

En esto, precisamente el asesor comunicacional de Alternativa Federal, el español Antoni Gutiérrez Rubí, tiene interesantes análisis que valen la pena tener en cuenta en virtud de las generales que se darán en Chubut en el mes de junio próximo.


Dice el experto en un artículo publicado en El Periódico, denominado ´La Democracia líquida´ que “Parece que Google nos ha acompañado siempre, pero solo tiene 20 años. Google sirve como metáfora antropológica de este corto pero acelerado período. Se han cambiado las ecuaciones de manera radical. Hemos dejado de recordar para buscar, hemos dejado de pensar para buscar, y estamos casi dejando de decidir para estar en la búsqueda permanente. La relación entre el bien abundante (la información) y el bien escaso (el tiempo para procesarla) está provocando que las reacciones desplacen a las reflexiones en nuestros procesos cognitivos. La maduración y la decantación de las decisiones sucumben a la inmediatez y a lo instantáneo. El gran cambio es que la reputación se enfrenta al ‘ranking’ digital como el gran ordenador del mérito o el conocimiento.


Si pusiéramos en una caja toda la información que tenía la humanidad hace 10 años, esa cantidad de datos es la que hoy produce diariamente. Nada, en la historia humana, ha sido nunca tan transformador (disruptivo, le llamamos), y eso nos afecta en la vida cotidiana, y en la política, y genera nuevos retos para la democracia.

Cuatro puntos clave

Entre los grandes cambios que cita Gutiérrez Rubí y que vale la pena apuntar surge la enorme aceleración de la transición entre pensar, decir y hacer. “Antes teníamos tiempo entre cada uno de estos verbos. Ahora no. Todo sucede al momento. Y cualquier persona, o la suma de ellas, tiene el poder de cambiar la agenda pública. A finales de los años noventa, con la CNN, hablábamos de su lema ‘Está pasando, lo estamos viendo´. En la actualidad, cambiamos a ´está pasando, lo estás diciendo, tuiteando´. No hay espacio de transición”.


El segundo factor clave es la pérdida de relaciones causales y aumento de relaciones secuenciales. “Una relación causal es que algo pasa por algo. Hay una causa y una consecuencia. La relación secuencial es un cambio. Todo va rápido. Se sustituye la pregunta por las respuestas. Lo que vemos en el ‘timeline’ va eliminando, sustituyendo, diluyendo lo anterior. Perdemos la referencia causal. Y eso es un problema para la acción política. También ocurre con las noticias, cuando los medios sacan primero el titular y luego ya buscan y añaden más información. Lo importante pasa a ser la rapidez”, explica.


Y si la aceleración en el proceso de asimilación de información y en el de emisión son dos puntos clave, ni hablar de “la linealidad, ordinalidad y jerarquía que sucumben a la lectura espasmódica, la ruptura de la continuidad izquierda/derecha y arriba/abajo, así como la relevancia queda reducida a un estímulo visual, no a una idea que emerge entre la maleza. El ‘clickbait’ (que podemos traducir literalmente como ´cebo de clics´) pretende, a través de un titular con gancho, que el usuario haga clic en el artículo para generar una nueva visita. El negocio ya no es la información, es la atención. Esta nueva manera de pensar (que hace de lo efímero, del salto permanente, de la inmediatez el nutriente de la conciencia) nos vuelve más caprichosos, impacientes y pueriles. Y por supuesto, más manipulables, como acredita el informe Media Manipulation and Disinformation Online de Data & Society”.

Rápidos vs lentos

De esta manera es absolutamente importante tener en claro que “La democracia de los cuatro años sucumbe a la demanda de los cuatro segundos. Hoy, los grandes lentos pueden perder contra los pequeños rápidos (según una frase de Nikesh Arora, exejecutivo de Google). Hasta hace poco, ejercía el poder quien tenía recursos y fortaleza. Tamaño y posición. Eso está superado por la emergencia de los pequeños rápidos. El poder se está transformando de manera extraordinaria; hoy en día también los micropoderes pueden ganar, como afirma Moisés Naím. Ser rápido es más importante que ser fuerte. Y es más importante ser rápido y ágil, que ser grande”, afirma el asesor.


A lo que habría que agregar para los coterráneos, que ser ´rápido´ no es ser experto en ´fake news´, por supuesto.

Más planificación y menos improvisación

Paradójicamente cuanto más inasibles es todo, más estructura debería existir desde el emisor. Sencillamente porque “lo táctico se impone sobre cualquier otra disciplina. Deberíamos pensar a medio y largo plazo para no cometer errores. En cambio, la democracia instantánea nos lleva al imperio de lo táctico. Hay una clara dependencia de la inmediatez. Líderes que ya no se reúnen, sino que hablan ―y gobiernan― por WhatsApp. No hay capacidad de reflexión, la estamos perdiendo, la pierden los líderes. Y todo ello tiene como consecuencia una mayor debilidad de la política”.

La postergación de la tendencia

Para dar una idea “cuatro segundos es el tiempo de nuestra paciencia cognitiva para seguir leyendo un artículo de un sitio web, por ejemplo. Pero no es solo el tiempo que invertimos en lo que leemos, sino en la mayoría de las acciones que tomamos, cada vez más. También en el voto. En una época de tanta información disponible, ¿para qué decidir ya mi voto? Protejo mi decisión, la hago más íntima, más personal, hasta el último minuto. Aumenta así la fragilidad del mal llamado voto cautivo”, explica.


De este modo, “la economía de la atención está transformando también la democracia en una política de la atención. Pero no la que pudiera atender los problemas, sino la que se acelera para, precisamente, abordarlos de manera táctica, superficial, rápida y epidérmica. La tiranía de los cinco segundos es ya un serio peligro para una política profunda, responsable y sustentable”, señala con marcada evidencia fáctica el experto. Todo esto por supuesto sería para un laboratorio comunicacional de cada candidato, que en el fondo y por sobre toda las cosas debería tener cada vez más virtudes para estar a la altura de un plebiscito instantáneo y permanente como el que demandan los tiempos que corren y que evidentemente muestran el final de muchas opciones. Habrá que ver…

Fuente: El Periódico – Antoni Gutiérrez Rubí

Artículo publicado en: El Periódico (13.01.2019)

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