Se cumplen 37 años de la gesta de MalvinasSociedad 

Se cumplen 37 años de la gesta de Malvinas



VETERANOS DE GUERRA INSISTEN EN QUE “EL OLVIDO A LOS CAÍDOS LLEVA A LA DESMALVINIZACIÓN” Y DEBE MANTENERSE EL IRRENUNCIABLE RECLAMO DE SOBERANÍA

Con vigilias y actos en todo el país se conmemora este martes el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, a 37 años del inicio del conflicto bélico con el Gran Bretaña por la soberanía de las islas. Ex combatientes sostienen en visibilizar la cuestión Malvinas a través de una mirada atravesada por los valores Memoria, Verdad, Justicia, Soberanía y Paz, e insisten en que “el olvido a los caídos lleva a la desmalvinización”.


Además, habrá diferentes actividades para reflexionar sobre el proceso de identificación de los soldados no reconocidos que yacen en el cementerio de Darwin.


Malvinas es una de esas palabras que, en cada argentino que la escucha viene acompañada de una poderosa carga emotiva. Más allá de ser un pedazo de patria arrebatada cuando ésta no tenía un cuarto de siglo de existencia, es también para los ex combatientes de la guerra librada en 1982 y sus familiares una herida encarnada y caliente, que cada 2 de abril vuelve a latir de la mano de un reclamo que no cesa.

Secuelas y traumas de posguerra

El 2 de abril de 1982 tropas argentinas desembarcaron en las Islas Malvinas con el fin de recuperar la soberanía que en 1833 había sido arrebatada por fuerzas armadas de Gran Bretaña.


A pocos días del desembarco y toma de las islas por parte de la tripulación argentina, la entonces primera ministra de Inglaterra, Margaret Tatcher, envió una dotación de militares ingleses para dar respuesta y desplazar a los militares argentinos.


El conflicto bélico no se pudo evitar. Si bien fue corto, duró alrededor de dos meses y medio, tuvo resultados trágicos: 649 bajas argentinas y más de 500 suicidios motivados por secuelas y traumas de posguerra. También murieron 255 británicos y 3 isleños.


El desalentador escenario político, social y económico que Argentina protagonizaba en ese entonces, funcionó como principal motivación para que la dictadura militar decidiera, de forma apresurada y sin mayores estrategias, realizar un acto patriótico y heroico que mejorara su imagen como gobierno. Sin embargo, el fracaso y la derrota de las tropas argentinas deterioró aún más su imagen.


La Guerra de Malvinas terminó el 14 de junio de 1982, el mismo año que empezó, dos meses y medio después. Ese día la comandancia argentina en las islas firmó la rendición, a pesar de que el teniente general y dictador, Leopoldo Galtieri había dado la orden de que siguieran combatiendo hasta “las últimas consecuencias”.


La noticia causó sorpresa y frustración a la población que durante esos últimos días había sido engañada con una campaña triunfalista del gobierno de facto.


Luego de unos días de incertidumbre, Galtieri renunció dejando el cargo al general Reynaldo Bignone, quien debió convocar de inmediato a elecciones democráticas.

Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra

Desde marzo de 1983 se estableció que 2 de abril fuese feriado con el nombre de Día de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Esa conmemoración posteriormente se cambió al 10 de junio, y en 1992 se declaró que el 2 de abril fuese el “Día del Veterano de Guerra”.


A partir de noviembre de 2000, se convirtió en Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, y desde junio de 2006 es un feriado nacional inamovible, por lo cual no puede ser trasladado al lunes anterior o siguiente para conformar un fin de semana largo.

Heridas abiertas

Se cumplen 37 años del Día de la Recuperación de las Islas Malvinas y aquella gesta incorporada al sentimiento patriótico dejó gruesas heridas a quienes fueron a combatir a esas frías y ventosas tierras, a familias que perdieron a héroes en batallas y a una sociedad que hasta hoy no digiere el significado que fue enfrentar la guerra contra Inglaterra.


Fueron 14 mil argentinos los que participaron del conflicto bélico y, entre ellos, dos mil cordobeses que fueron llevados a Malvinas, la mayoría de ellos soldados conscriptos pertenecientes a la clase 1963 (que recién había sido incorporada) y algunos de la clase 1962, que todavía no habían obtenido la baja, la mayoría formaba parte del Regimiento Aerotransportada 4 y del Regimiento de Paracaidistas 2 General Balcarce.


Casi sin instrucción militar, con un exiguo tiempo en el manejo de armas, sin el armamento adecuado y con poca información respecto del combate que tendrían que enfrentar, los jovencitos de 18 años llegaron en barcos y aviones a territorio malvinense, para vivir un tiempo que jamás podrán extirpar de su memoria.


Es impactante escuchar a los veteranos de Malvinas hablar de la guerra. De cómo un casco o una trompeta que perdieron durante el combate, y recuperaron 37 años después, significa tanto para ellos. Parecen encontrar ahí la memoria, palpable, de lo que les tocó vivir. Como si pudieran volver a sentir en el cuerpo el coraje, el frío, el horror y el recuerdo de sus compañeros caídos en acción.

“El olvido a los caídos lleva a la desmalvinización”

“Los argentinos solo se acuerdan el 2 de abril de Malvinas, los demás meses lo pasan por alto”. Raquel García, madre de uno de los caídos en la Guerra de 1982, le pidió a los argentinos que no eviten hablar del tema y que conmemoren a aquellos que cayeron junto a Daniel Ugalde, su hijo, en uno de los sucesos más tristes de la historia nacional.


“Para mi todos los días son 10 de abril, que es la última vez que lo vi. Él tenía 20 años, falleció el 14 de junio ya hecha la rendición, por salvar a sus compañeros”, manifestó antes del aniversario número 37 de la Guerra de Malvinas, cuya declaración consideró que fue “de un loco que no sé en qué se quería convertir. Es muy facil declarar una guerra sentado en un sillón, detrás de un escritorio y con un vaso de whisky en la mano”, calificó Raquel en cuanto a Leopoldo Galtieri, el presidente de facto de turno.


“Esos dos meses, 74 dias, me la pasé tejiendo tratando de no pensar. Mi cabeza giraba a mil. A causa de mi hijo perdí a mi marido también porque no soportó la muerte de su hijo”, confesó García, haciendo alusión a Daniel Ugalde, un joven de 20 años al momento de la guerra en las Islas Malvinas, que falleció el 14 de junio de aquel 1982, ya con la rendición consumada y con la intención de “salvar a sus compañeros”.


Casi cuatro décadas más tarde del acontecimiento bélico, Raquel reconoció como “mis hijos adoptivos” a los compañeros de Daniel, con quienes mantiene contacto permanente, y haciendo hincapié en que él fue el único de su escuadrón que perdió la vida.

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