La canasta básica de productos escolares aumentó 206% en los últimos tres añosSociedad 

La canasta básica de productos escolares aumentó 206% en los últimos tres años

Como es habitual cada vez que el comienzo de clases está próximo, empieza a surgir el interés de varias familias en renovar los productos escolares de cara al inicio del ciclo lectivo. Puntualmente, la estacionalidad en el consumo de este tipo de productos está asociada a la concentración de la demanda entre los meses de febrero y marzo que, según diferentes estudios del sector, explican entre el 30 y el 40% de las compras de todo el año.


En este contexto, resulta relevante analizar la volatilidad de los precios de este segmento en los últimos tiempos. En un entorno de altos niveles inflacionarios, hay que tener en cuenta dos efectos diferenciados sobre la totalidad de bienes y servicios. Por un lado, un fenómeno de réplica de cierto conjunto de productos sobre el nivel general de avance de precios, considerando que en todo esquema inflacionario no hay ningún grupo de productos o servicios que se mantenga enteramente invariable. Específicamente, el grado de correlación con el nivel general del índice, dependerá de la elasticidad relativa del sector.


Esto último se vincula con el segundo factor, que es el de la modificación en los precios relativos entre los diferentes ítems. Lo que sucede es que, al sostenerse el proceso inflacionario, indefectiblemente se producen trayectorias de precios discordantes y un ritmo de aceleración a diferentes velocidades. Cuando se comparan a lo largo del tiempo, estos desacoples en el costo de diferentes productos, se cae en cuenta del cambio en el precio relativo como consecuencia del incremento de precios.


Al respecto de esta situación, un informe elaborado por la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), precisó que el aumento de precios del segmento de bienes y servicios de la educación fue del 31,4% entre diciembre de 2017 y diciembre de 2018, que es el último dato disponible. Hasta el momento, dicho aumento de precios no supera a la inflación general (47,6%).


Sin embargo, todavía restan los aumentos de enero, febrero y marzo, que generalmente son los meses en donde más se remarcan los precios de los útiles, en consonancia con la mayor demanda estacional de esos bienes. Para poner un ejemplo, teniendo en cuenta el período enero de 2017 contra enero de 2018, la inflación en bienes escolares (31,3%) había sobrepasado en 6,3 puntos porcentuales a la inflación general (25%). Asimismo, con los incrementos ya registrados, la canasta básica de productos escolares ya manifestó una variación positiva del 206% desde 2016 y actualmente cuesta unos 3.000 pesos.

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Aumentos superiores a las paritarias

Más allá de lo mencionado, en todas las regiones del país la inflación en bienes y servicios escolares sobrepasó a la variación del salario medio de la población, que según el índice RIPTE fue de 26,1% desde diciembre de 2017 a diciembre de 2018.


Por otro lado, desde la casa de estudios bonaerense también observaron una notoria asimetría a nivel regional en el aumento de precios de los productos escolares con un impacto más intenso sobre aquellas regiones más pobres del país. En este sentido, se ve en la tabla que precede como en la región “menos pobre” del país, la Patagonia, la inflación en bienes y servicios escolares la más baja. En dicha región, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) la pobreza alcanza al 20,3% de las personas, mientras que los precios de los bienes escolares llegaron al 27,5%.


En cambio, en las regiones más pobres como son las del Noreste y Noroeste los aumentos de precios fueron mucho mayores (29,7 y 34,4%, respectivamente). Es evidente en este punto la diferencia entre la Región Patagónica y la Región NOA, que alcanza los 6,7 puntos porcentuales y describe una situación de inequidad a nivel regional, que justamente perjudica a las regiones con menor ingreso per cápita.


Asimismo, cabe aclarar que el segmento de educación del IPC tiene una ponderación global del 3,8% sobre el total de bienes y servicios de una canasta de consumo típica de una familia representativa. De este peso relativo, casi un 80% se explica por servicios educativos, tales como la cuota escolar en educación privada y el 20% restante se corresponde con textos, útiles y demás artículos de librería.

Influencia de los aumentos tarifarios

En materia económica, el contexto macro tiene influencia en los bienes que integran la canasta de consumo de bienes y servicios de la educación. Por un lado, el aumento generalizado de precios, en especial de servicios públicos, tiene impacto directo en aquellos bienes cuyo proceso industrial utiliza dichos insumos. Por ejemplo, la pasta celulosa y el papel se realizan consumiendo grandes cantidades de energía. Por eso, los cuadernos y las hojas para la escritura están dentro de los bienes que más aumentaron.


Por otra parte, muchos de los productos relativos al consumo educativo son de carácter transable, por lo que la producción nacional puede verse afectada por la competencia externa, afectando la industria y el empleo. En ese sentido, la producción nacional coexiste con elementos y útiles escolares que son elaborados a menor costo en economías de producción masiva a escala, como China. El incremento que experimentó el dólar en 2018, también es un factor explicativo del aumento que se viene verificando en los productos relativos a la educación.

Reutilización de productos

Por otra parte, la consultora Kantar Worldpanel informó que el 33% de los hogares declaró que optará por reutilizar los productos comprados el año pasado, como síntoma de la crisis económica.


Además, según el relevamiento efectuado dicha entidad, un 27% de los hogares consultados afirmó que hará uso de promociones, según se desprende de la Encuesta Relámpago LinkQ. En tercer lugar, con el 14%, aparece la opción “cambiar el lugar de compra con el objetivo de ahorrar”, seguida con un 12% por la elección de “financiar las compras en cuotas”.


“Todas las acciones tienen un denominador común: cuidar el desembolso y ahorrar, el mismo comportamiento que observamos en el gasto de la canasta básica”, explicaron desde Kantar Worldpanel.

Canasta económica en Chubut

Vale recordar que a comienzos de esta semana el Gobierno del Chubut, a través de la Subsecretaría de Industria, lanzó oficialmente el programa “Vuelta a clases”, que consiste en una canasta de útiles escolares a un valor de 705 pesos, y contiene 21 productos. El acuerdo de precios con librerías de toda la Provincia ya está en vigencia y se extenderá hasta el 15 de marzo próximo.


Al respecto de esta iniciativa, Leandro Cavasco, titular del área en cuestión, remarcó que “el acuerdo de precios abarca gran parte del territorio de Chubut, y es importante destacar que cada chubutense que obtiene un kit escolar de 21 productos, a través del acuerdo de precios, logrará un ahorro del 30%”.

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